Invernadero de tomate
Marruecos deja de vender tomates a África para sostener el precio en el país y restringe los tratos con la UE
Esta paralización se habría producido «de manera consensuada y amistosa» entre el Ministerio de Agricultura y las asociaciones de exportadores
El reino de Mohamed VI ha intervenido sus exportaciones de tomate con motivo del encarecimiento que sufrían los consumidores nacionales.
El vecino del sur, que destaca como el segundo proveedor de tomate para la Unión Europea (UE) solo por detrás de Países Bajos, ha decidido frenar sus ventas al resto del continente africano y limitar los tratos con destino Europa.
Según recoge Efe, la Federación Interprofesional de Fruta y Legumbres (Fifel) confirmó la adopción de esta medida tras la consideración de la Agencia Independiente de Control y Coordinación de Exportaciones, dependiente del Ministerio de Agricultura, pese a las repercusiones que reconocieron que pudieran darse en la credibilidad de los exportadores marroquíes.
Desde Fifel se trasladó que esta paralización de las exportaciones se produjo «de manera consensuada y amistosa» entre el Ministerio de Agricultura de Marruecos y las asociaciones de exportadores, lo que ha permitido un control gradual efectivo sobre los precios.
El kilo de tomate en el centro de Rabat se vendía a 14 dirhams (1,3 euros) antes de la implementación, mientras que actualmente cotiza a 11 dirhams por kilo (1 euros).
La Federación Interprofesional de Fruta y Legumbres apunta que los exportadores marroquíes tienen compromisos contractuales con socios africanos y europeos, y que el incumplimiento podría llevar a estos a buscar proveedores alternativos en países competidores.
La base de datos Trade Map indica que Marruecos exportó 767.347 toneladas de tomate fresco en 2024, por un valor estimado de 975 millones de euros. La UE absorbió el 75,6 % del volumen, mientras que el Reino Unido representó el 16,58 %.
Los agrarios europeos reprochan a la UE la permisividad con los tomates que llegan desde Marruecos, ya que entran a competir en igualdad de condiciones en los mercados del viaje continente gracias a un acuerdo preferencial pese a cultivarse bajo con una legislación favorable tanto en costes laborales como en cuestiones de producción y de aplicación de fitosanitarios.
El reproche de los agricultores del viejo continente se ha intensificado desde octubre de 2025, cuando la Comisión Europea modificó el trato con Marruecos declarado ilegal por la Justicia Europea para poder incluir los terrenos del Sáhara Occidental en la alianza comercial.