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Un lote de aceitunas de Marruecos, rechazado en la frontera europea por exceso de plomo

Se trata de un hecho aislado de la octava notificación provocada por el reino de Mohamed VI en 2026

El Sistema de alerta rápida para alimentos y piensos (RASFF) de la Comisión Europea ha interceptado un envío de aceitunas procedentes de Marruecos a su entrada en las aduanas europeas.

Las autoridades neerlandesas detectaron el pasado 12 de mayor este lote de aceitunas verdes sin hueso con un excedente de metales pesados al tratar de acceder al mercado europeo.

El cargamento fue analizado en el laboratorio, que emitió una notificación informativa para su atención calificada como 'seria' después de comprobar que superaba el Límite Máximo de Residuos (LMR) en metales pesados. La concentración de plomo en las aceitunas era de 0,158 mg/kg, mientras que el límite permitido por la UE es de 0,10 mg/kg.

Esta incidencia no se trata de un hecho aislado, ya que desde el inicio de 2026 Marruecos ha hecho saltar las alarmas en los puertos europeos en ocho ocasiones.

Desde que empezó el año, los alimentos de Marruecos han dejado incidencias calificadas como grave, potencialmente grave, de riesgo potencial y no serio en la frontera europea por incumplir los estándares sanitarios del bloque del viejo continente han sido pimientos, frambuesas, pescado fresco, sardinas y aceitunas.

Las notificaciones, que se reparten entre España, Países Bajos y Alemania, sostienen el discurso de los agricultores que condenan los acuerdos comerciales con terceros países como Marruecos. La queja de los agrarios apunta a que las producciones de las naciones ajenas a la UE no cumplen con los estándares normativos de la institución, por lo que se genera una situación de competencia desleal que devalúa las producciones europeas.

El sentir en los cultivos españoles es que Marruecos, con unos costes laborales considerablemente inferiores y una normativa de aplicación de fitosanitarios más permisiva, aprovecha los tratos con la UE para inundar el mercado europeo con productos a un precio imposible de alcanzar bajo las condiciones que ordena el ente comunitario.

Los productores hacen alusión a casos concretos como pimiento, tomate o aguacate, en los que España es una referencia en la UE, aunque cada vez tienen más problemas para encontrar la rentabilidad debido a la creciente presión que ejerce el vecino del sur con sus exportaciones a bajo precio.