Un planeta orbitando cerca de su estrella
Encuentran un planeta que no debería existir... y esta es la posible explicación
Una investigación recrea cómo 8 Ursae Minoris b pudo salvarse de ser 'devorado' por su estrella
A 520 años luz de la Tierra existe un planeta que, de acuerdo a los procesos conocidos de vida y muerte de las estrellas y los sistemas planetarios, no debería existir.
El objeto se llama 8 Ursae Minoris b, fue descubierto en 2015 y es un gigante gaseoso algo más grande que Júpiter que orbita a su estrella anfitriona a aproximadamente la mitad de la distancia que media entre la Tierra y el Sol.
En esas condiciones, lo normal es que el planeta hubiera sido engullido por su astro hace tiempo, como algún día le ocurrirá a la Tierra y los planetas más cercanos al Sol.
Pero el caso de 8 Ursae Minoris b lleva desconcertando a los científicos desde su hallazgo por esa aparente anomalía, razón por la que algunos de ellos se han propuesto estudiarla para encontrar una explicación al respecto.
Y eso es, precisamente, lo que ha hecho un equipo de 40 científicos que, tras acometer una investigación, acaban de publicar sus conclusiones en la revista Nature.
Teoría
La tesis que sostienen es que la estrella anfitriona es el resultado de una fusión entre dos estrellas. El Sol, por ejemplo, es una enana amarilla que dentro de millones de años, cuando empiece a agotar su hidrógeno, se expandirá al convertirse en una gigante roja.
Según los científicos, el sistema estelar anterior que regía en Ursae Minoris era binario, es decir, compuesto por dos estrellas. Una era una gigante roja que quemaba hidrógeno hasta que se calentó tanto que su núcleo de helio se encendió, tras lo cual comenzó a encogerse. La otra, en cambio, era una enana blanca, mucho más vieja y en proceso de quema de helio.
La hipótesis que formula el equipo es que el núcleo de helio de la gigante roja se encendió al engullir a su estrella compañera, lo que detuvo la expansión y, en consecuencia, salvó al planeta 'anómalo' de morir 'devorado'.
«La mayoría de las estrellas están en sistemas binarios, pero aún no comprendemos por completo cómo se pueden formar los planetas a su alrededor. Es plausible que puedan existir muchos más sistemas planetarios inusuales debido a la influencia de los compañeros binarios», apunta en el artículo el investigador Marc Hon, de la Universidad de Hawái.
Aunque otra teoría es que el planeta se habría formado por material expulsado por la fusión de las dos estrellas, los autores dicen que los indicios recabados se inclinan más hacia el otro supuesto.