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¿Ciervos mutantes en Estados Unidos? La explicación que hay detrás de las impactantes imágenes

Un virus estaría detrás de las preocupantes fotografías de estos animales

A principios de este mes de agosto, en las calles y parques de Fort Collins, Colorado, saltaron las alarmas tras aparecer varios conejos con crecimientos negros que sobresalían de sus cabezas y rostros, en formas que parecían cuernos, púas o tentáculos retorcidos. Pero no eran animales «zombies», como muchos usuarios de las redes sociales aseguraron. Estos conejos padecían el virus del papiloma de Shope, una infección relativamente común en conejos de cola de algodón que, pese a su apariencia alarmante, no representa un riesgo para las personas.

Ahora, las alarmas han vuelto a saltar en varias zonas de Estados Unidos después de comenzaran a circular las imágenes de un ciervo con cientos de protuberancias por todo el cuerpo. El «ciervo mutante».

Fibromas causados por un virus

Tal y como han asegurado las agencias de animales salvajes de los Estados involucrados, no se trata de un problema grave ni en absoluto nuevo. «Son causados por poxvirus y papilomavirus, que son específicos de especies de fauna silvestre. Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, pero suelen encontrarse en la cabeza y las patas de los animales», explican desde el Laboratorio de Salud de Vida Silvestre de la Universidad de Cornell.

Aunque el aspecto del llamado «ciervo mutante» resulte inquietante, los expertos insisten en que estas lesiones, conocidas como fibromas cutáneos, no suponen una amenaza directa para los seres humanos ni para la seguridad alimentaria, ya que no se transmiten a las personas. En la mayoría de los casos, los animales afectados pueden seguir con su vida normal, aunque si los tumores alcanzan gran tamaño pueden interferir en su visión, en la capacidad de alimentarse o en su movilidad, lo que a menudo reduce sus posibilidades de supervivencia en la naturaleza.

Los especialistas subrayan que este tipo de enfermedades virales forman parte de los procesos naturales de la fauna salvaje y que, aunque puedan generar alarma en las redes sociales por su apariencia, son bien conocidos desde hace décadas por los biólogos y veterinarios de vida silvestre. De hecho, tanto en ciervos como en conejos, los brotes suelen limitarse a poblaciones concretas y desaparecen con el tiempo sin necesidad de intervención humana.

En cualquier caso, las autoridades recuerdan la importancia de mantener la distancia con los animales salvajes y evitar cualquier contacto directo, especialmente cuando muestran signos visibles de enfermedad. El consejo general es claro: si un ciudadano encuentra un ejemplar con estas características, lo más recomendable es informar a los servicios locales de fauna para que puedan realizar el seguimiento adecuado.

Así, tras el revuelo inicial, los «ciervos mutantes» y los conejos con «cuernos» no son más que un ejemplo de cómo la naturaleza, a través de virus endémicos, puede generar fenómenos llamativos que se viralizan con rapidez en internet, pero cuya explicación científica es mucho menos inquietante de lo que parece.