Gran pulpo naranja
Ciencia
El animal que se camufla, construye con cocos y podría liderar el planeta tras la extinción humana
Este invertebrado ha despertado gran interés científico debido a su notable capacidad cognitiva
Su capacidad para resolver problemas complejos y recordar patrones lo convierten en una de las especies más completas del reino animal
Actualmente, se estima que existen aproximadamente casi nueve millones de especies animales en la Tierra. A pesar del gran volumen de fauna que hay en nuestro planeta, la realidad es que solo se han descrito cerca del 22 % de ellas.
Dentro de esta inmensa diversidad, algunas especies no solo destacan por sus impresionantes características físicas, sino también por sus sorprendentes capacidades cognitivas. A lo largo de los últimos años, una gran cantidad de expertos se han puesto por meta averiguar sobre la inteligencia de los animales, siendo la «prueba del espejo» el método más eficaz a día de hoy. Esta prueba, la cual mide la autoconciencia en animales, consiste en marcar una parte del cuerpo del animal mientras duerme y ver si se toca esa marca al mirarse en un espejo, indicando así que reconoce su propio reflejo.
Algunas especies han logrado superarla de manera consistente, como los grandes simios –chimpancés, bonobos y orangutanes–, los delfines nariz de botella, los elefantes asiáticos o los peces limpiadores. En cambio, otros animales como perros y gatos no suelen reconocer su reflejo, probablemente porque dependen más del olfato que de la vista, mientras que la mayoría de especies evaluadas no muestran evidencia de autorreconocimiento.
Pulpo común
Sin embargo, no es el único método para averiguar el grado de inteligencia de los distintos animales. Uno de los más reconocidos por su inteligencia es el pulpo. Este invertebrado ha despertado gran interés científico debido a su notable capacidad cognitiva. Tal como señalan los distintos estudios, este animal marino es capaz de resolver problemas complejos y de recordar patrones. De igual manera, gracias a sus ocho «brazos» es capaz de utilizar herramientas, situándose como una de las especies más enigmáticas y admiradas en el estudio del comportamiento animal.
De utilizar herramientas a construir refugios
A pesar de ser un invertebrado, cuenta con un cerebro muy desarrollado y distribuido, ya que gran parte de sus neuronas se encuentran en los tentáculos, lo que le permite tener un control preciso e independiente de cada tentáculo.
Y es que a pesar de tener una esperanza de vida relativamente corta –entre tres y cinco años de media–, distintos estudios han puesto de manifiesto su capacidad para resolver laberintos, abrir frascos o recordar soluciones aprendidas. Como valor añadido, distintas especies de pulpo han llegado a utilizar cáscaras de coco o piedras para construir sus propios refugios. Por si fuera poco, a todo esto se suma su excelente capacidad para camuflarse de los depredadores, convirtiéndolo en un ejemplo único de inteligencia avanzada en el reino animal.
Tal es la gran inteligencia de este animal que incluso un estudio de Oxford y Cambridge lo eligió como el posible sucesor si la raza humana se extinguiera.
«Los pulpos se encuentran entre las criaturas más inteligentes, adaptables e ingeniosas de la Tierra. Su capacidad para resolver problemas complejos, comunicarse entre sí en destellos de color, manipular objetos e incluso camuflarse con una precisión impresionante sugiere que, dadas las condiciones ambientales adecuadas, podrían evolucionar como una especie constructora de civilizaciones después de la extinción de los humanos», compartía profesor Tim Coulson, zoólogo y biólogo de la Universidad de Oxford.
La teoría del experto se centra especialmente en la estructura neuronal, ya que el sistema nervioso descentralizado de estos cefalópodos y sus notables habilidades de resolución de problemas, características suficientes para que varias especies de este animal fueran adecuadas para un mundo sin el ser humano.