Estación Espacial Internacional (EEI)
Ciencia
¿Pueden las tormentas solares poner en peligro a los astronautas de la EEI?
La fuerte tormenta geomagnética provocada por una de las eyecciones de masa coronal más intensas de las últimas décadas no ha alterado el funcionamiento de la Estación Espacial Internacional (EEI) ni supone un riesgo para la salud de sus tripulantes, según ha informado este domingo la agencia espacial rusa Roscosmos.
«La tripulación rusa de la EEI trabaja con normalidad en base al programa de vuelo. No existe peligro para la salud de la tripulación ni para la seguridad de la estación», aseguró la entidad a través de su canal en la plataforma Telegram.
Roscosmos también desmintió las informaciones difundidas por diversos medios sobre una presunta evacuación de la tripulación hacia uno de los módulos de la estación durante la tormenta magnética iniciada la madrugada del 20 de enero. «Esta información no se corresponde con la realidad», subrayó la agencia, en un intento de acallar los rumores generados en redes y algunos portales informativos.
En relación con el fenómeno solar, científicos rusos detectaron recientemente en la órbita terrestre una tormenta de radiación clasificada con nivel S4, junto a un flujo de protones que superó las 10.000 unidades, cifras que no se registraban desde hacía aproximadamente 22 años, es decir, dos ciclos solares. Así lo confirmaron expertos del Instituto de Física Solar y Terrestre, dependiente de la Academia de Ciencias de Rusia.
La situación fue desencadenada por una potente explosión solar catalogada en la clase X, la más alta en la escala que mide estos eventos. Como resultado, los protones emitidos alcanzaron la órbita de la Tierra, elevando significativamente la incidencia de radiación sobre los dispositivos espaciales en funcionamiento.
Además del impacto sobre la tecnología en el espacio, los científicos advirtieron de un incremento notable en la aparición de auroras boreales, un fenómeno que suele intensificarse como consecuencia directa de la elevada actividad solar. Estas luces polares, visibles en latitudes más bajas de lo habitual durante episodios extremos, son una manifestación visual del efecto que tienen las partículas solares al interactuar con la magnetosfera terrestre.
Pese a la magnitud del evento, Roscosmos ha insistido en que ni la tripulación de la EEI ni los sistemas de a bordo han sufrido alteraciones. La estación continúa operando dentro de los parámetros previstos, manteniendo la seguridad y estabilidad que requieren las misiones espaciales en curso.
El fenómeno pone nuevamente en relieve la necesidad de contar con protocolos sólidos ante posibles contingencias derivadas de fenómenos solares extremos, cuya frecuencia puede variar en función de los ciclos de actividad del Sol. No obstante, en esta ocasión, el sistema de alerta temprana y los mecanismos de protección han funcionado eficazmente, evitando complicaciones en la plataforma orbital.
Queda por ver si en los próximos días se desarrollan nuevas oleadas de partículas solares, aunque, por el momento, todo indica que la situación está bajo control.