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Vista del globo terráqueo del planeta Tierra desde el espacioGetty Images / 24K-Production

Ciencia

¿Y si el agua de la Tierra no vino del espacio? La NASA reabre el misterio sobre su origen

Las muestras analizadas para este estudio provinieron de partes de la Luna cercanas al ecuador, en la cara lunar orientada hacia la Tierra, donde alunizaron las seis misiones Apolo

El agua en forma líquida no estuvo presente en los momentos iniciales de la Tierra hace unos 4.500 millones de años. Tuvieron que pasar millones de años para que este líquido apareciera de una manera que no fuera gaseosa. Aunque los distintos científicos se han ido acercando hacia el momento exacto en el que comenzaron a formarse los primeros ríos y océanos, la realidad es que las hipótesis sobre el origen del agua en nuestro planeta siguen siendo bastante difusas.

Actualmente hay dos teorías que explican el origen del agua en nuestro planeta. Por un lado, se dio por hecho que el impacto de una serie de meteoritos propiciaron este milagro. La segunda teoría establece que dicho origen provendría del interior del planeta.

Ahora, un nuevo estudio de la NASA, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, habría revelado que la llegada de meteoritos hace unos 4.000 millones de años solamente habría aportado una pequeña fracción del agua de la Tierra. Para llegar a esta conclusión el equipo, dirigido por Tony Gargano –investigador postdoctoral del Centro Espacial Johnson de la NASA y del Instituto Lunar y Planetario (LPI)–, utilizó un método novedoso para analizar el regolito –el polvo que cubre la superficie lunar–, el cuál contiene restos de impactos de meteoritos registrados durante miles de años.

Una vista de cerca de una porción de un cráter «relativamente fresco», mirando hacia el sureste, tal como fue fotografiado durante la tercera caminata sobre la superficie lunar del Apolo 15NASA

Los hallazgos tendrían implicaciones para nuestra comprensión de las fuentes de agua en la Tierra y la Luna. El estudio reveló que un 1 % de ese regolito provendría de meteoritos de carbono –conocidos como condritas carbonáceas–, los cuáles habrían transportado billones de toneladas de agua en sus minerales hace millones de años según la teoría más aceptada. Sin embargo, el análisis de este polvo lunar habría indicado todo lo contrario.

«Este flujo implica una contribución de agua insignificante para la Tierra, por lo que una 'adición tardía' no puede explicar el presupuesto actual de agua en la Tierra. En cambio, la misma entrega basta para justificar la mayor parte del agua almacenada en trampas frías lunares», señala el estudio.

Esto dificulta la conciliación de la hipótesis de que la llegada tardía de meteoritos ricos en agua fuera la principal fuente de agua de la Tierra.

«Nuestros resultados no indican que los meteoritos no hayan aportado agua. Significan que el largo historial de la Luna dificulta mucho que la llegada tardía de meteoritos sea la principal fuente de los océanos de la Tierra», añadió el coautor Justin Simon, científico planetario de la División de Investigación y Exploración de Astromateriales de la NASA Johnson.

Las muestras analizadas para este estudio provenían de partes de la Luna cercanas al ecuador, en la cara lunar orientada hacia la Tierra, donde alunizaron las seis misiones Apolo. Las rocas y el polvo recolectados hace más de 50 años siguen revelando nuevos conocimientos, pero se limitan a una pequeña porción de la Luna.

«El valor de la Luna reside en que nos brinda la verdad fundamental: material físico real que podemos medir en el laboratorio y usar para fundamentar lo que inferimos de los datos orbitales y los telescopios», concluyó Gargano.