Ilustración: estalactitas de ringwoodita
Un colosal océano situado en las profundidades de la Tierra, responsable del origen del agua en nuestro planeta
Esta gran masa de agua, localizada a unos 660 kilómetros bajo la corteza terrestre, estaría dentro de un mineral conocido como 'ringwoodita'
El agua en forma líquida no estuvo presente en los momentos iniciales de la Tierra hace unos 4.500 millones de años. Tuvieron que pasar casi 1.000 millones de años para que este líquido hiciera acto de aparición de una manera que no fuera gaseosa. Aunque los distintos científicos se han ido acercando hacia el momento exacto en el que comenzaron a formarse los primeros ríos y océanos, la realidad es que las teorías sobre el origen del agua en nuestro planeta siguen siendo bastante difusas.
A día de hoy existen dos teorías para estudiar el origen del agua en nuestro planeta. Por un lado, se dio por hecho que el impacto de una serie de meteoritos propiciaron este milagro. Estos, conocidos como 'meteoritos de condrita enstatita' tienen una composición isotópica similar a la de las rocas terrestres y, por lo tanto, pueden ser representativos del material que formó la Tierra. La segunda teoría establece que dicho origen provendría del interior del planeta. Una hipótesis que adquiría mayor protagonismo en las últimas semanas.
Una investigación llevada a cabo por Steve Jacobsen, geofísico de la Universidad Northwestern, daría nuevos detalles sobre los primeros indicios acuáticos en la Tierra. Su estudio, publicado en Science, destaca que habría un enorme océano subterráneo bajo la corteza terrestre, a unos 660 kilómetros de profundidad. Este hallazgo, basado en el análisis de un mineral conocido como «ringwoodita», dentro del cual estarían almacenadas estas grandes cantidades de agua.
Cristal azul de ringwoodita
A pesar de que la teoría predominante sostenía que el agua de la Tierra provenía de cometas y asteroides ricos en hielo, la existencia de este océano subterráneo sugiere que el agua podría haber estado en el planeta desde el principio, emergiendo esporádicamente a la superficie de la Tierra.
«Creo que finalmente estamos viendo evidencia de un ciclo global del agua, lo que podría explicar la abundancia de agua líquida en la superficie de nuestro planeta habitable. Los científicos han estado buscando esta agua perdida durante décadas», afirmó el experto.
Un océano oculto bajo nuestros pies
La «ringwoodita»–catalogada por Jacobsen como «una esponja que absorbe agua»–, se trata de mineral que se forma a altas presiones en la zona de transición del manto terrestre. Esta estructura cristalina tiene la capacidad de almacenar agua en forma de iones hidroxilo, lo que permite que el líquido se mantenga atrapado en el interior de la Tierra.
Tal como detallan los investigadores, el volumen de agua atrapado en el manto terrestre podría ser tres veces superior al de todos los océanos de la superficie juntos.
Vida más allá de la Tierra
Además de dar nuevas pistas sobre el origen del agua en nuestro planeta, este descubrimiento tiene implicaciones para la búsqueda de vida en otros lugares del universo. Si planetas con estructuras geológicas similares a la Tierra –como por ejemplo Marte u otro tipo de exoplanetas rocosos– también tuvieran agua en su interior, podría darse la posibilidad de que puedan albergar vida en un futuro.
El origen del agua en nuestro planeta y en el universo siempre ha sido uno de los grandes misterios para los distintos expertos. Según las últimas investigaciones –publicadas en Nature Astronomy–, la formación del agua se habría producido antes de lo que se creía, siendo un componente clave de las primeras galaxias registradas. En concreto, el equipo dirigido por Daniel Whalen –del Institute of Cosmology and Gravitation de Portsmouth, Reino Unido–, reveló que las primeras muestras de agua podrían haberse formado entre 100 y 200 millones de años después del Big Bang.