Imagen de archivo de un ovni sobrevolando el cielo
Ciencia
Tres de cada diez españoles creen que los aliens han visitado la Tierra pero «los poderes lo han ocultado»
Según el último estudio sobre Cultura Científica de la Fundación BBVA, un 37 % de los encuestados cree que el hombre nunca llegó a la Luna
Únicamente el 72 % de los españoles está totalmente seguro de que la Tierra nunca ha recibido la visita de una civilización extraterrestre. En concreto, el 28 % defiende que que «los extraterrestres han visitado la Tierra pero los poderes lo han ocultado». Y es que, aunque la gran mayoría de la sociedad española no defiende teorías conspiratorias y anticientíficas, algunas de estas creencias, difundidas principalmente por las redes sociales, tienen impacto «en segmentos significativos de la población», según el último estudio sobre Cultura Científica de la Fundación BBVA basado en encuestas a 4.056 personas.
Así, aunque el 94 % de los españoles rechaza que «la Tierra es plana», hay un 37 % que cree que el hombre nunca ha llegado a la Luna, el 12 % cree que «probablemente» lo hizo, otro 11 % cree que «probablemente» no lo hizo, un 11 % directamente lo niega, y el 3 % restante carece de opinión al respecto. Por su parte, un 15 % que niega la existencia del cambio climático y un 6 % que todavía piensa que las vacunas causan autismo.
Esta foto de Buzz Aldrin en la Luna fue tomada por Armstrong y grabada en un carrete de Kodak
Pese a estas excepciones, la mayoría de los españoles está interesado por la ciencia (80 %), «por el placer de aprender cosas nuevas» (58 %) o por «su utilidad práctica», y seis de cada diez se considera informado sobre temas científicos, una información que siete de cada diez encuestados obtiene de vídeos de YouTube, la televisión, las redes sociales, la prensa y la radio.
Solo un 35 % se informa a través de las webs de las universidades, los centros de investigación, los organismos públicos y las empresas.
Según la encuesta, la mayoría entiende cómo se obtiene y se valida el conocimiento (el 72 % otorga mucha importancia a los resultados publicados en una revista científica, frente a un 33 % que se la da a los que aparecen en televisión o en la prensa), y también que la validez de la teoría científica no es definitiva, sino que siempre está sujeta a revisión.
El interés y la información sobre la ciencia es mayor en las personas con estudios, entre los jóvenes (hasta los 54 años) y entre los que están ocupados (estudien o trabajen), pero no hay diferencias por sexos.
Nivel de conocimiento científico
Entre otros apartados, la encuesta contiene 18 preguntas para evaluar el nivel de conocimiento científico. Así, la mayoría sabe que «la personalidad se forma con una combinación de factores sociales y biológicos», que el «oxígeno que respiramos proviene de las plantas» o que la Tierra no está en el centro del universo pero solo el 34 % sabe que la afirmación de que «los antibióticos destruyen virus» es falsa.
Mención especial merece el cambio climático, tema sobre el que existe mucha desinformación, resultado de la influencia ideológica y de las redes sociales. Así, apenas un 25 % niega que «el cambio climático se produce por el agujero de la capa de ozono» y solo el 46 % considera falsa la afirmación de que «el cambio climático se debe a ciclos naturales de la Tierra y no a las actividades humanas».
La estadística, que apunta que un 15 % de los encuestados cuestiona la existencia del cambio climático, aclara que esta creencia va significativamente asociada a la ideología: el 29 % de las personas de derechas niegan su existencia frente a solo un 6 % de personas de izquierdas negacionistas.
Preguntados por científicos importantes, los más citados son Albert Einstein, Marie Curie e Isaac Newton, y entre los diez primeros surgen los españoles Santiago Ramón y Cajal y Severo Ochoa, pero una cuarta parte de los españoles no es capaz de citar a un solo científico.
Entre las potencias de producción científica, Estados Unidos es vista como la nación predominante «a lo largo de la historia», y no solo como país de acogida para los numerosos científicos europeos que huían del nazismo, sino también ahora, atraídos por los grandes recursos que ofrecen las universidades estadounidenses. Le siguen China y Alemania en la segunda y tercera plaza.