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Lluvias de meteoritos multicoloresFreepik

Ciencia

Japón revoluciona la observación del cielo nocturno y crea lluvias de meteoritos multicolores

Este proyecto es una misión de entretenimiento espacial pionera a nivel mundial que busca demostrar un espectáculo artificial de estrellas fugaces en el cielo nocturno

La observación de estrellas fugaces en el cielo nocturno es una de las experiencias astronómicas más llamativas que pueden vivirse. Esta experiencia permite presenciar restos de cometas desintegrándose a miles de kilómetros por hora sobre la atmósfera, siendo un momento único.

Para vivirlo, solo necesitas buscar un lugar con cielo oscuro alejado del bullicio de las ciudades, esperar a fechas clave como las Perseidas (agosto) o las Gemínidas (diciembre), y observar con tranquilidad el firmamento. Sin embargo, esto no siempre es posible, motivo por el que la tecnología podría ser una aliada para este tipo de fenómenos.

Es aquí donde entra en juego la empresa ALE (Astro Live Experiences), fundada por la japonesa Lena Okajima en 2011. La entidad, con la misión de acercar el espacio a las personas, ha puesto en marcha la misión «Starlight Challenge», el primer proyecto de demostración de estrellas fugaces artificiales del mundo.

Tal como señalaba la empresa en un comunicado, este proyecto es una misión de entretenimiento espacial pionera a nivel mundial que busca demostrar un espectáculo artificial de estrellas fugaces en el cielo nocturno. La misión consiste en liberar esferas metálicas, que sirven como fuente de meteoritos. En concreto, estas esferas se lanzaron desde un satélite situado en la órbita terrestre a una altitud de poco menos de 400 kilómetros, el cuál puede generar estrellas fugaces de manera artificial.

PerseidasDaniel López (IAC)

Estas estrellas fugaces artificiales se generan liberando partículas metálicas (fuentes de meteoritos) y, posteriormente, reingresan a la atmósfera terrestre. A diferencia del fenómeno natural, el proyecto japonés permitirá crear lluvia de meteoritos de distintos colores: el litio para el rosa, el cobre para el verde o el bario para el azul.

El satélite transporta estas fuentes de meteoritos y las libera con un control preciso de posición, dirección y velocidad, generando estrellas fugaces artificiales en la mesosfera a altitudes de entre 60 y 80 kilómetros.

Según la empresa nipona, cada partícula está diseñada para ser visible en un área de aproximadamente 200 kilómetros de diámetro. En comparación con las estrellas fugaces naturales, las artificiales se caracterizan por trayectorias más lentas, lo que permite una mayor observación. Además, se espera que los datos de la atmósfera superior obtenidos mediante estrellas fugaces artificiales proporcionen pistas importantes para comprender los mecanismos del cambio climático.

Hasta la fecha, ALE ha llevado a cabo dos misiones de estrellas fugaces artificiales en 2019. En ambas misiones, los satélites se lanzaron y se pusieron en órbita con éxito; sin embargo, debido a fallas en los mecanismos de liberación instalados en los satélites, no se logró la liberación de las fuentes de meteoritos. Ahora se espera que la tercera demostración del proyecto tenga lugar en el año 2028.