Cara oculta de la Luna
Misión Artemis II
Los astronautas de Artemis II, listos para pasar a la historia: serán los primeros en ver estas zonas de la Luna
A partir de mañana la nave Orión llegará a las inmediaciones lunares, situándose a unos 6.500 kilómetros, una distancia significativamente superior a la de las misiones Apolo
Los cuatro tripulantes de la histórica Artemis II se encuentran a escasas horas de pasar a la historia. Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen han superado en estos momentos dos tercios del viaje, situándose ya a algo más de 100.000 kilómetros de la Luna. En las próximas horas, la nave Orión entrará en la zona donde la gravedad lunar ya es superior a la de la Tierra. Desde este momento, la tripulación comenzará a prepararse para el punto crítico de la misión: volar por el lado oculto del satélite.
Este hito no es del todo nuevo. Ya en el año 1968 la misión Apolo 8 realizó el primer vuelo tripulado en abandonar la órbita terrestre, llegar a la Luna, orbitarla y regresar a salvo, probando los sistemas del Módulo de Comando y Servicio en el espacio profundo. Sin embargo, aunque ambas misiones comparten el objetivo de llevar humanos alrededor de la Luna sin aterrizar, Artemis II realizará un sobrevuelo utilizando una trayectoria de «retorno libre», donde la gravedad de la Luna la impulsará de vuelta a la Tierra sin necesidad de encender motores para salir de órbita.
Asimismo, a diferencia de las misiones Apolo, los astronautas de la misión Artemis II verán partes de la Luna que ningún humano ha visto debido a una combinación estratégica de trayectoria, altitud e iluminación solar.
En concreto, a partir de mañana la nave Orión llegará a las inmediaciones lunares, situándose a unos pocos miles de kilómetros, una distancia significativamente superior a la de las misiones Apolo. De hecho, hace medio siglo el Apolo 8 se colocó a escasos 100 kilómetros, por lo que su campo de visión era mucho más reducido. Por lo tanto, la distancia adoptada para Artemis II permitirá a los astronautas ver todo el disco lunar, incluyéndose áreas cerca de los polos norte y sur que nunca fueron vistas por los astronautas anteriores.
Vista de la cuenca del Polo Sur-Aitken de la Luna, el cráter de impacto más grande conocido
Para la cita de mañana, se espera que casi un 30 % de la cara oculta podría estar iluminada por el Sol. Esto permitirá observar regiones como la espectacular cuenca Mare Orientale con luz solar directa, siendo uno de los principales objetivos de la misión, algo que los humanos solo han visto antes a través de fotografías de sondas robóticas.
De hecho, en palabras del piloto Victor Glover al New York Time, fotografiará a sus compañeros mientras observan la Luna, con el objetivo de plasmar una reacción histórica.
Situado en la cuenca Moscoviense, es uno de los pocos mares del lado oculto de la Luna
Situado en la cuenca Moscoviense, es uno de los pocos mares del lado oculto de la Luna
Asimismo, otro de los lugares más llamativos que los astronautas podrán observar es la depresión Aitken del polo sur lunar. Es el cráter de impacto más grande, profundo y antiguo de la Luna, con unos 2.500 kilómetros de diámetro y hasta 12 de profundidad. Entre otro de los objetivos, la visualización y estudio de las grandes llanuras lunares –denominadas «mares»–. En concreto, el Mare Moscoviense, apodado así por científicos soviéticos, o el cráter Tsiolkovski serán varios de los objetivos que, si la iluminación ayuda, podrán ser vistos y estudiados tanto por los cuatro astronautas como por el resto de la humanidad en la Tierra.