Tripulación de la misión Artemis II durante un directo de la NASA
Misión Artemis II
El alimento habitual en la dieta española que forma parte del menú de los astronautas de Artemis II
La lista de alimentos que va a bordo de Orión cuenta con casi 200 elementos
Tortillas mexicanas, diez tipos distintos de bebidas e incluso cinco salsas picantes. La tripulación de Artemis II puede presumir de tener uno de los menús más llamativos en la historia de la exploración espacial. A diferencia de los astronautas de la Estación Espacial Internacional (EEI), que reciben periódicamente distintos tipos de alimentos, la selección de la comida que está en la nave Orión tiene que ser mucho más exhaustiva.
Tal como detalló la agencia días antes del inicio de la misión, este novedoso menú espacial destaca por su gran variedad, con 189 elementos.
En cuanto a la comida sólida, predominan opciones más nutritivas como salchichas, ensaladas y hasta platos más contundentes como macarrones con queso. De igual manera, también hay una gran presencia de vegetales, lo que indica un enfoque en el equilibrio alimentario.
Menú de la tripulación de la misión Artemis II
Por otro lado, el menú también considera opciones no tan saludables. Por ejemplo, se incluyen alimentos como galletas, chocolate o pasteles, entre otros. A modo de curiosidad, el menú incluye hasta cinco productos canadienses fruto de la participación de Jeremy Hansen en la misión, siendo la primera persona no estadounidense que participa en una misión lunar de la NASA.
Los tripulantes de la misión Artemis II con una bolsa de comida
Y es que en las últimas horas, los cuatro tripulantes de la nave Orión han ido compartiendo su adaptación y cómo es su relación con la comida. De hecho, en un vídeo difundido en redes sociales, los astronautas enseñan que incluso es posible comer macarrones con queso en plena misión. Este detalle cotidiano ha llamado la atención del público.
El producto 'marca España'
De entre las casi 200 opciones que manejan los astronautas de Artemis II, hay una con protagonismo español. De sobra es conocida la larga relación histórica que hay entre nuestro país y la almendra, remontándose durante miles de años.
El almendro, originario de Asia Central, fue introducido en la Península Ibérica por fenicios y romanos hace más de 2.000 años. Desde entonces, el clima mediterráneo ha sido ideal para el desarrollo de este árbol, convirtiendo a nuestro país en uno de los principales productores mundiales e incorporando este producto a la denominada 'Marca España'.
Imagen de recurso de almendras
En la actualidad, España sigue siendo un referente en la producción de almendras, siendo únicamente superada por gigantes como Estados Unidos. Aun así, el cultivo mantiene un fuerte arraigo cultural y económico, con variedades muy valoradas. Además, este fruto seco ya forma parte del paisaje rural y de tradiciones como la floración de los almendros. En resumidas cuentas, la almendra no es solo un cultivo, sino un elemento identitario que conecta historia, gastronomía y territorio.