La imagen viral del supuesto «trozo desaparecido» en la nave Orión
Ciencia
La inquietante imagen de la nave Orión que hizo saltar las alarmas: la NASA aclara la polémica
Durante el amerizaje en el Pacífico del pasado 11 de abril, se pudo ver un supuesto fragmento faltante en el escudo térmico de la cápsula
La misión Artemis II se convirtió en una bola de fuego en su reentrada atmosférica. Durante varios minutos, la cápsula Orión superó los 40.000 kilómetros por hora con temperaturas superiores a los 2.700 ºC, aproximadamente la mitad de la temperatura de la superficie del Sol. Para garantizar la completa seguridad de los astronautas, la nave cuenta con un escudo térmico, el cuál ya fue duramente criticado en Artemis I y que ahora, más de tres años después, ha vuelto a llamar la atención.
Durante el amerizaje frente a las costas de California, se observó una parte del escudo térmico visiblemente desgastada. En concreto, parecía que un fragmento del escudo se hubiera desprendido durante la reentrada. Esto provocó con varios usuarios denunciaran la ausencia de esta supuesta parte, mostrando un daño inusual en la nave. Uno de ellos fue el reconocido periodista científico y meteorólogo estadounidense, Eric Berger: «No soy un experto, así que no puedo opinar al respecto. Pero espero que la NASA lo haga pronto».
La nave espacial Orión de la NASA amerizando en el Pacífico
Acto seguido, el administrador de la NASA Jared Isaacman salió al paso para explicar el motivo de este problema en la nave Orión.
«La decoloración no corresponde a material desprendido. El tono blanco observado coincide con la zona del 'compression pad' y es coherente con la geometría local, los subproductos del Avcoat y las condiciones térmicas de transición. Este comportamiento ya lo habíamos visto en pruebas con chorro de arco y era algo esperado en esa área», señaló el director de la agencia.
Detalles de la cápsula espacial Orión tras su amerizaje
Para hacernos una idea, el escudo térmico fue diseñado por la empresa estadounidense Lockheed Martin. Esta pieza compuesta por estructura de titanio y fibra de carbono está recubierta por 186 bloques de Avcoat, un material de resina epoxi y fibras de sílice, siendo una actualización del que protegió a las naves del programa Apolo. En el momento de la reentrada, este material se «sacrificó» al quemarse, fundirse y desprenderse de forma controlada, absorbiendo y disipando el calor extremo para evitar que penetre en la cápsula.