Momento de la explosión del New Glenn de Blue Origin
Ciencia
Explosión del cohete de Blue Origin: cuál fue la razón y por qué supone un golpe millonario para Jeff Bezos
Ante esta última anomalía, habrá que esperar para ver si el calendario de la NASA continúa con su hoja de ruta establecida
La pasada madrugada la oscuridad que imperaba en Cabo Cañaveral (EE.UU.) fue sorprendida con un estruendo inusual. ¿El responsable? El cohete New Glenn de Blue Origin, empresa del multimillonario Jeff Bezos, que se envolvía en una impresionante y gigantesca bola de fuego durante una prueba de motores momentos antes del despegue.
Afortunadamente, al tratarse de un ensayo, ninguna persona iba a bordo de la nave. De momento Blue Origin se ha limitado a señalar que «aún es pronto para determinar la causa» del accidente. Ante esta situación, la compañía realizará un investigación interna para esclarecer las causas de esta anomalía.
«Reconstruiremos lo que haga falta y volveremos a volar. Merece la pena», detallaba el propio Bezos instantes después de la explosión.
A falta del comunicado oficial, la explicación más lógica de esta «anomalía» sería consecuencia de un fallo de los distintos motores BE-4 del New Glenn., siendo la fatiga de materiales una de las claves. Estos se encendieron a máxima potencia mientras el vehículo permanecía completamente sujeto a la plataforma. Aunque no se ha vinculado directamente con este estallido, el cohete ya acumulaba problemas previos en sus motores. Tenemos que retroceder al pasado 19 de abril, cuando el cohete New Glenn colocó carga útil –el satélite BlueBird 7 de AST SpaceMobile– en una órbita incorrecta, provocando una investigación por parte de la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés).
Ahora, este nuevo suceso abre una serie de incógnitas de cara al futuro de la NASA. Independientemente de las palabras de Bezos con reconstruir, la realidad es que la plataforma Launch Complex 36 era la única disponible para el lanzamiento del New Glenn. Por este motivo, los próximos lanzamientos podrían sufrir demoras considerables.
Explosión del cohete New Glenn de Blue Origin durante un vuelo de prueba el 28 de mayo de 2026 en Cabo Cañaveral, Florida.
Momento de la explosión del New Glenn de Blue Origin
De igual manera, el cohete New Glenn de Blue Origin tiene un rol fundamental en el programa lunar de la NASA. Hay que tener en cuenta que este contratiempo llega en la misma semana en la que la NASA elegía a la compañía de Bezos para comenzar a asentar los cimientos de la futura base lunar a finales de este 2026. Asimismo, el New Glenn también era uno de los seleccionados de cara a las futuras misiones del programa Artemis de la agencia.
Ante esta última anomalía, habrá que esperar para ver si el calendario de la NASA continúa con su hoja de ruta establecida, con la intención de realizar el primer alunizaje desde 1972 en menos de dos años.
Varapalo económico
Más allá de lo que supone para el programa lunar, la reciente explosión del cohete New Glenn también equivale a una pérdida económica millonaria. El coste de fabricación marginal estimado para un propulsor primario del New Glenn (que incluye siete motores BE-4) se sitúa en exceso de los 110 millones de dólares atendiendo a los datos de distintos portales. Se trata de un 36 % más que el precio mínimo del Falcon 9.
Al ser un componente diseñado para ser reutilizado hasta 25 veces, su pérdida total elimina ese retorno de inversión. Asimismo, el coste estimado de fabricación de la etapa superior (no reutilizable) supera los 50 millones de dólares.
Desde el anuncio del cohete en 2016, Jeff Bezos ha destinado una inversión que supera los 2.500 millones de dólares.