El químico de la Universidad San Pablo CEU, Javier Pérez Castells

La gran ingeniería china después de la Gran Muralla que China quiere restaurar

Gracias a este sistema, los chinos transportaban grano y materiales para abastecer las zonas del interior del país

El catedrático de Química en la Universidad San Pablo CEU, Javier Pérez Castells, informa en su vídeo semanal sobre una de las invenciones más antiguas del mundo: el Gran Canal chino.

Según explica el profesor Castells, sus primeros tramos se construyeron en el siglo VI a. C. para unir la ciudad de Pekín con la provincia costera de Jiangsu, discurriendo de norte a sur. El canal se va encontrando con los cinco grandes ríos chinos, que discurren de este a oeste, y los va atravesando. El docente señala que esto supone un problema técnico: «cuando los barcos atraviesan un río, la corriente los arrastra». Para solucionarlo, los navegantes desembocan en un punto más alto del curso del río, se dejan llevar por la corriente y vuelven a entrar en el canal. El profesor Castells destaca que, gracias a este sistema, los chinos transportaban tropas, grano y materiales, lo que permitía alimentar a las zonas del interior del país.

Asimismo, Castells detalla que la mayor parte del canal se construyó en realidad en el siglo VII, bajo la dinastía Sui, alcanzando una extensión de más de 1700 kilómetros. Casi todos estos tramos continúan hoy en activo, aunque el profesor menciona que algunas partes han sido abandonadas o están muy contaminadas. Finalmente, indica que existen grandes programas del Gobierno chino para rehabilitar la obra no solo en su uso funcional, sino también en el plano ecológico de sus márgenes y a nivel turístico, recordando que todo el canal fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 2014.