El «cine quinqui» quedó inagurado con este largometraje de 1977 dirigido por José Antonio de la Loma y protagonizado por Ángel Fernández Franco, el Torete. Atrajo a los cines a 1.813.732 espectadores y fue la segunda película más taquillera de ese año (168 millones de pesetas). Perros callejeros es una plantilla del género: tirones, robos y otros tipos de delincuencia, persecuciones, un sistema que no da segundas oportunidades, vicios varios, crítica social y drogas. Es el origen de una trilogía que se cerró en 1980 con Los últimos golpes de El Torete.