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20 de mayo de 2024

Película

Napoleón, la mítica obra maestra del cineasta francés Abel Gance

La sorprendente película que dura más de siete horas y ha triunfado en Cannes

La mítica obra maestra del cineasta francés Abel Gance recuperó las siete horas de la versión original muda

Ha sido Napoleón y un film de hace un siglo atrás lo que salvó la jornada inaugural del 77o. Festival de Cannes, junto a una bellísima Meryl Streep que brindó una de sus mejores interpretaciones recibiendo, entre risas y lágrimas, reales o ficticias, la Palma de Oro a la carrera.
Decepcionó en cambio la película francesa Le deuxième acte del actor y director Quentin Dupieux, cuya trama juega en dos niveles paralelos, con un grupo de actores que está rodando un filme y que interactúan con sus personajes, indistinguiendo entre ficción y realidad y pasando con soltura de una a otra.
Pero quien sacó las papas del fuego fue Napoleón, la mítica obra maestra del cineasta francés Abel Gance que recuperó las siete horas de la versión original muda que solo se vio una vez completa el 7 de abril de 1927 y que desapareció de los cines con la llegada del sonoro, arruinando a su autor que había invertido la friolera de 20 millones de francos de aquella época y dejándolo con un material que en diferentes versiones llegaría hasta nuestros días en gran parte de las cinematecas de todo el mundo.
Y es uniendo, montando, restaurando y musicando los distintos fragmentos que se ha llegado a esta versión de siete horas, cuya primera parte se estrenó con gran pompa en Cannes.
Le deuxième acte es una de las tantas mentiras que va acumulando el guión del mismo Dupieux (quien cumpliendo con su vocación de autor completo se ocupa también de fotografía y montaje) ya que no habla de un supuesto segundo acto del filme sino del nombre de un bar-café que no tiene otra función que ambientar la escena en la que se mueven los cinco actores principales, que son además de los más taquilleros del cine francés.
En efecto, Lea Seydoux, Vincent Lindon, Louis Garrel y en menor medida Raphaël Quénard y Manuel Guillot dialogan entre sí con los textos memorizados del guión pero al mismo tiempo se apartan de él para hablar de sus vidas e ideas privadas, dejando al descubierto fobias, ambiciones, resentimientos y envidias personales. Dupieux mezcla en este su decimotercer largometraje sátira y homenaje al mundillo del cine, con sus logros y sus pecadillos, pero no logra mantener las expectativas de la primera media hora de filme.
La sorpresa inicial del espectador va perdiendo fuerza con la repetición de las situaciones y de nada valen la pericia ni la simpatía de los actores para revivir esta trama, en sí misma bastante trillada, ni siquiera saber que quien dirige la película en la ficción es el debut en este campo de la Inteligencia Artificial.
El filme se estrenó en cines de toda Francia, simultáneamente con la proyección en la Sala Lumière del palacio del festival de Cannes, y es curioso que los dos eventos más importantes de esta inauguración lleven la firma de Netflix, que mantiene un conflicto con el festival que no admite títulos de este origen para el concurso, debido a la vieja política de ese gigante del streaming de no estrenar sus películas en cines, a la que la misma Netflix renunció desde hace tiempo.
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