El virus de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo ya está en varias comunidades autónomas
Salud
Fiebre hemorrágica Crimea-Congo: qué es, cuáles son sus síntomas y cómo se transmite
La Fiebre hemorrágica Crimea-Congo es una enfermedad producida por un virus y que se transmite por la picadura de una garrapata
La Comunidad de Madrid ha notificado un nuevo caso de fiebre hemorrágica de Crimea Congo. En esta ocasión el paciente ha sido un varón de 74 años que el pasado viernes acudió al Hospital Rey Juan Carlos, en Móstoles, con un cuadro febril y de malestar general. Tal y como indicó el hombre, en los días anteriores había sufrido la picadura de una garrapata en el municipio de Buenasbodas, en Toledo.
Se trata del decimotercer caso identificado en nuestro país, lo que ha hecho saltar las alarmas y que Sanidad active el protocolo de emergencia. Ya han fallecido cinco personas. La mayoría de pacientes se concentran en la zona noroeste de Extremadura, aunque se está distribuyendo a más sitios.
Qué es la fiebre hemorrágica Crimea-Congo
La fiebre hemorrágica Crimea-Congo es una enfermedad zoonótica causada por el virus Nairovirus, transmitido por las garrapatas. Este virus, tal y como explica la Organización Mundial de la Salud, causa graves brotes de fiebre hemorrágica viral, con una tasa de letalidad de entre el 10 % y el 40 %.
Esta enfermedad es endémica en África, los Balcanes, Oriente Medio y Asia en los países situados por debajo de los 50º de latitud norte, que es el límite geográfico de la garrapata que constituye su vector principal. No obstante, ya se han detectado casos, además de en España, en países como Rusia. Bulgaria y Turquía.
Este virus es muy habitual en animales, tanto salvajes como domésticos, por lo que los humanos no solo pueden infectarse por las picaduras de las garrapatas, sino también al estar en contacto con la sangre o tejidos de los animales infectados durante o inmediatamente después de la matanza. De hecho, la mayoría de los casos se han dado en personas relacionadas con la industria ganadera, como trabajadores agrícolas, trabajadores de mataderos y veterinarios.
Garrapatas
Existen varios géneros de garrapata que pueden verse infectados por el virus de la fiebre hemorrágica Crimea-Congo. No obstante, Hyalomma constituye el vector principal.
Las garrapatas del género Hyalomma son relativamente grandes y tienen un cuerpo duro. Los adultos tienen un escudo dorsal (escutelo) que es distintivo y sus patas suelen tener anillos de color claro y oscuro, lo que les da una apariencia característica.
Esta especie se encuentra principalmente en regiones cálidas y áridas como África, Asia y el sur de Europa, pero en los últimos años se han reportado avistamientos en nuevas áreas debido al cambio climático y a la migración de las aves.
Síntomas
Por norma general, los primeros síntomas de la fiebre hemorrágica Crimea-Congo se manifiestan entre 1 y 3 días después de haber sido picado por la garrapata (con un máximo de 9 días) o a los 5 o 6 días (máximo 13 días) de haber estado en contacto con la sangre o tejidos de un animal infectado.
Al principio, los síntomas más habituales son:
Primeros síntomas
Pero, a medida que va avanzando la enfermedad, también pueden manifestarse otros síntomas:
Síntomas gastrointestinales y respiratorios
Síntomas neurológicos y conductuales
Síntomas hepáticos
Otros signos clínicos
Además, cuando la enfermedad está avanzada es posible que los pacientes experimenten signos de hepatitis, deterioro renal rápido, insuficiencia hepática e insuficiencia pulmonar.
Tratamiento
El tratamiento de sostén, también conocido como tratamiento de apoyo, es fundamental en la gestión de la fiebre hemorrágica de Crimea Congo y se centra en aliviar los síntomas y mantener las funciones corporales esenciales mientras el cuerpo combate la infección. Las principales medidas incluyen:
Manejo de los síntomas
Mantenimiento de las funciones vitales
Soporte para órganos afectados
Manejo de complicaciones hemorrágicas
Por otro lado, a ribavirina es un antiviral que ha mostrado efectos beneficiosos en el tratamiento de la FHCC. Se ha utilizado tanto en forma oral como intravenosa, y ambas preparaciones parecen ser eficaces.