Es uno de los dramas románticos más poderosos de todos los tiempos que generó algunas de las escenas más icónicas de la historia del cine. Meryl Streep y Robert Redford protagonizan todas ellas, desde un beso de medianoche, a un paseo en avioneta pasando por el icónico momento en que él le lava el pelo. Bellísima y melancólica, esta joya de la década de los 80 ganó siete Oscar (Película, director, guion, fotografía, dirección artística, banda sonora y sonido). El secreto: Que todo es perfecto, que la película te envuelve desde la primera escena y ya nunca te suelta.