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Manu y Rosa, en El Rosco de PasapalabraAntena 3

Televisión

Pasapalabra y la diferencia de dificultad entre los Roscos de Manu y Rosa con el primer ganador del bote

El primer bote de la historia de Pasapalabra llegó con una prueba final más sencilla que los roscos actuales

El vídeo de Antena 3 que jugaba con la posible entrega del bote de Pasapalabra a Rosa, anunciando que le quedaba una sola respuesta y algunos segundos por delante para acertarla y ganar el premio, se quedó finalmente en un cebo y tanto ella como Manu siguen persiguiendo su objetivo.

El debate sobre la diferencia de dificultad en los roscos de los concursantes es recurrente y subjetivo, tanto en los duelos de Rosa y Manu como en otros históricos como Orestes Barbero y Rafa Castaño, o Moisés Laguardia y Óscar Díaz, aunque desde el programa siempre defienden la igualdad de la prueba para unos y otros. Pero lo que sí es evidente es que los roscos actuales, ya desde hace muchos años, son mucho más complicados que los primeros que tuvo Pasapalabra, con Silvia Jato como presentadora.

Si en los últimos tiempos son habitualmente entre tres y cuatro los cerrojos (las palabras de mayor dificultad) que contiene cada rosco, en los primeros de la historia del concurso las puertas estaban mucho más abiertas que ahora. Sirva como ejemplo la prueba final con la que Juan Campoy ganó el primer bote de la historia de Pasapalabra, con un premio de 60.000 euros (10 millones de pesetas entonces). Sin restar mérito a su logro, lo hizo con palabras como caviar, embajador, saque, Padrón (como localidad gallega famosa por sus pimientos), vago y la última que le quedaba y que contenía la ñ: «mayor o menor volumen de una cosa». Juan Campoy respondió «tamaño» y completó el primer rosco de Pasapalabra.

Desde hace tiempo, los concursantes se enfrentan a algunas definiciones poco menos que imposibles. Eso sí, también hay que tener en cuenta que los tiempos han cambiado, que ahora es más fácil acceder a la información que a principios de los 2000 y que los concursantes de estos últimos años dedican muchas horas al estudio para intentar llevarse el bote. De ahí que los roscos tengan que ser, por fuerza, más complejos que los del principio e incluir varias definiciones que se alejen del diccionario.

Los comentarios irónicos al vídeo con el primer bote de Pasapalabra son especialmente elocuentes. «Antes: acción de levantar; ahora, atleta que se torció la rodilla en 1943 mientras su abuela freía churros». O este otro. «Antes, mayor o menor=tamaño. Ahora: segundo apellido del primo del escultor que realizó el monumento a un rey en una plaza de un pueblo de Turkmenistán».