Francisco de Borbón y su mujer Ángeles Vargas- Zúñiga
La viuda de Francisco de Borbón reclama su parte de la herencia en el juzgado: los motivos
Ángeles de Vargas-Zúñiga, tercera esposa del duque de Sevilla, da la batalla por el legado del aristócrata. Pide lo que le corresponde. Ni más ni menos
Los asuntos de familia, tras la muerte de Francisco de Borbón, están algo revueltos en cuanto a la herencia se refiere. Ángeles Vargas- Zúñiga, su viuda, reclama la parte de la herencia del que fue su amado marido. Pide lo que le corresponde, ni más ni menos, según el testamento. Una reclamación que se articula a través del despacho de su hija mayor Ángela, ya que ella padece Alzheimer y vive confortablemente en su domicilio de Puerta de Hierro ajena al conflicto. Y una reclamación que apoya, y secunda, -con su propio abogado-, Francisco de Borbón frente a la negativa de su hermana Olivia de Borbón, que se sitúa en el otro bando familiar, tanto para ejecutar la herencia como por el asunto del título nobiliario.
Nueve meses después del fallecimiento del duque de Sevilla, el reparto de sus bienes sigue paralizado porque no hay contador partidor designado aún, y el enfrentamiento entre sus dos hijos, Olivia y Francisco de Borbón von Hardenberg no ayuda.
El usufructo legal y más
Desde el despacho de la abogada Ángela Díaz‑Bastien, (hija del primer matrimonio de Ángeles Vargas- Zúñiga) se ha dado un paso al frente presentado una demanda para reclamar el usufructo que, como viuda, le corresponde por ley. Es decir, un tercio de la herencia y en este caso, además, la parte de mejora que le dejó su marido. El usufructo viudal con testamento permite mejorar y ampliar los derechos del viudo para protegerle en mayor medida.
Acudir al juez es una iniciativa a la que han recurrido tras la imposibilidad de llegar a un acuerdo con Olivia de Borbón y su abogado para que se cumpliera el testamento por las buenas, sin ir al juzgado. Tanto Ángela como su hermano Ernesto siempre estuvieron muy unidos a Paco, el marido de su madre, quien fue siempre muy cariñoso con ellos y les quiso como si fueran sus hijos. Tras su muerte, las cosas repentinamente cambiaron entre los cuatro hermanos.
Llueve sobre mojado en el tema de disputas, porque el reparto de la herencia está paralizado, y Francisco de Borbón litiga con su hermana, además, por el título nobiliario que por ley le corresponde a ella, al ser la mayor; pero que según su padre dejó por escrito, su voluntad era que lo heredera su hijo Francisco. Y no por ser varón, sino porque lleva toda la vida preparándose para ser duque de Sevilla, tal y como quiso su padre. El Ministerio de Justicia lo está estudiando.
Detención
Por si el revuelo fuera poco en el seno familiar, recientemente Francisco de Borbón tuvo que declarar en la Audiencia Nacional a causa de un asunto que le vinculaba con una organización criminal en la Costa del Sol. Finalmente quedó en libertad bajo fianza de 50 mil euros, con retirada del pasaporte y la obligación de comparecer todas las semanas en el juzgado. En breve, se espera que archiven la causa.
En mayo se cumple el primer aniversario de la muerte del duque de Sevilla. Pero antes, el juez deberá pronunciarse sobre la reclamación de su viuda en una vista que se celebrará en el mes de abril para nombrar albacea, donde se verán las caras todos los herederos.
El tiempo pasa, el testamento continúa bloqueado y el ducado en litigio. Y los hermanos librando una batalla, que no debía de ser tal, por sus bienes. El testamento del duque de Sevilla es válido y no está impugnado, solo se trata de cumplir lo que Francisco de Borbón dejó escrito muy claramente.