De viernes emitió un programa especial con motivo de la polémica de Julio Iglesias
La Semana de la Tele
Julio Iglesias copa la televisión sin sentencia firme mientras Santaolalla defiende a su novio
La televisión, pública y privada, se ha convertido en un puro suceso
Una presunta agresión sexual del cantante Julio Iglesias, que investiga la fiscalía antes de decidir si presenta una querella contra él, ha saturado todos los programas de televisión, desde los informativos hasta los de entretenimiento. El tema garantiza audiencia; por eso Telecinco tan necesitada de seguidores, no dudó en programar un especial de De viernes un martes, con carácter de urgencia. Y funcionó, un 13,4 % share.
Opina todo el mundo: los amigos ponen la mano en el fuego por Julio Iglesias. Los enemigos, los woke o los que han encontrado un filón para «tapar» otros asuntos, están felices. El problema es que en este país se condena antes de tener una sentencia firme y a Julio Iglesias ya lo han crucificado como a Plácido Domingo, antes de llegar al juzgado.
¿La presunción de inocencia? Eso no vende. ¿La presunción de culpabilidad? El acusado es culpable exigiendo a este que pruebe su inocencia, lo cual es contrario al Estado de Derecho democrático. Nadie pone freno a este desmadre. Interesa la audiencia… aunque se tenga que dar la voz de las presuntas agredidas, con un doble y distorsionada. La televisión, pública y privada, se ha convertido en un puro suceso. Ahora toca despellejar a Julio Iglesias, antes de que haya una sentencia.
Mientras el Consejo de Informativos de TVE en un informe de 144 páginas ha demostrado el sesgo político de Mañaneros presentado por Javier Ruiz y de Malas Lenguas, con Cintora: «Adolecen de sesgo, tanto en el contenido de sus opiniones como en la forma de expresarlas. Suelen favorecer solo a quienes defienden tesis de un determinado signo político… Además, no ejercen el rol esperado de moderador ni atienden a los principios de neutralidad e imparcialidad exigibles en RTVE». Lo que nadie esperaba es que Sarah Santaolalla, novia de Javier Ruiz y colaboradora de su programa, saliera atacando al Consejo de Informativos: «le acusa de actuar de manera parcial». El resto de la institución, guarda silencio.
TVE es cada semana, un abanico de decisiones extrañas. Calificó Silvia Intxaurrondo al régimen iraní de «ultraderechista», y dejó de presentar varios días Las mañanas de La 1. Se abrió el melón de las especulaciones, pero todo quedó aclarado: «Estaba con gripe». También ha desaparecido el programa que TVE les regaló a Cintora, Miró y Marta Flich para hacer caja. Directo a la gente se perdió por el desagüe con una audiencia pobrísima, 6,9 % share y con críticas de todos los estamentos de TVE, excepto la dirección, incluso María Escario, exprofesional del ente, lo calificó de «engendro informativo».
Sarah Santaolalla, colaboradora de Mañaneros 360
Otro revolcón lo sufrió La Revuelta con el peor dato de su historia, 9,4 % y 1.217.000 espectadores, frente a El Hormiguero, que pasó de los 2 millones. Se presentó en escena la incombustible Antonia Dell ´Atte, dicharachera, faltona, se dedicó a criticar a su ex Lequio, a Ana Rosa Quintana, a Julio Iglesias. Broncano le reía las gracias y algún gesto que rozó la crítica. El resultado, la gente de La Revuelta se hartó de la italiana.
Mediaset va por otro camino. Intenta pero, de momento, no logra cazar seguidores. Solo la noche y sus tentaciones, sostienen a Telecinco en pie. Got Talent no mejora y Allá tú, el concurso enfrentado a Pasapalabra no mejora los datos de Agárrate al sillón. Los programas matutinos también van a cambiar. Las mañanas de Ana Rosa finalizarán a las 12:30 y tras Vamos a Ver, regresa El Precio justo con Carlos Sobera, enfrente La ruleta de la suerte de Antena 3. ¿Quién programa en Telecinco?
La frase de la semana la pronunció Antonio Banderas en El Hormiguero, dirigida al presidente del Gobierno: «Se puede cambiar de opinión, pero no de principios. Y eso ha sido muy doloroso para muchos».