Silvia Abril, en la alfombra roja de los Premios Goya
Silvia Abril critica el giro católico de los jóvenes: «Me da pena que se agarren a la fe cristiana»
La actriz no se ha quedado ahí, y ha acusado a la Iglesia católica de ser «un chiringuito»
La alfombra roja de los Premios Goya se convirtió en un año más en escenario de reivindicaciones ajenas en su mayoría a la industria del cine. Críticas a Israel, a la última operación de Estados Unidos sobre Irán... y también al Rey Juan Carlos o la Iglesia católica.
Todo cabe en la moqueta del cine español, como quedó probado con unas declaraciones de Silvia Abril, quien lamentó el creciente número de jóvenes que empiezan a mirar hacia lo católico en busca de un sentido vital.
Ante los micrófonos de 20 Minutos, la actriz valoró a las principales nominadas, diciendo que Sirat le «giró la cabeza por completo» y Los domingos (la que se llevó luego los premios más importantes) «también».
Inmediatamente después, añadió que se quedaba con Sorda para, a continuación, criticar el giro católico de los más jóvenes: «Me niego a aceptar que la juventud que sube tenga esa carencia y esa tirada hacia lo cristiano. Iba a decir lo místico, pero no es lo místico. Me da pena que necesiten creer en algo y se agarren en la fe cristiana», dijo en un primer momento. «Lo siento por la Iglesia, menudo chiringuito tenéis montado. Se acabó. Se acabó. Vayan saliendo», añadió mirando a cámara.
No fue la única que aprovechó la fe mayoritaria de los españoles para su minutito de atención ante la prensa. Una de las presentadoras de los Goya en TVE, Marina Rivers, se atrevió con una 'oración' satírica durante la retransmisión de la alfombra roja previa a los premios.
Todo ocurrió cuando Marina Rivers lanzaba esta pregunta a Inés Hernand: «¿qué prefieres: hacerte monja de clausura, como la protagonista de Los domingos, u organizar una cena para Franco, como en la película La cena?»
«Si era Franco Mastantuono, el del Real Madrid, bueno, pero yo me metería a monja de clausura como las hijas de Felipe. Yo tengo mucho mundo interior, me entretengo con un guisante. Controlo mantecado, mantequilla, un rezo…», respondía Inés Hernand, que a su vez formulaba otra cuestión a su compañera: «¿cuál sería tu rezo, Marina?».
En ese momento, Rivers dejó su parodia de la fe cristiana, una conducta que le ha granjeado no poca críticas: «Amén, hermanas. Vivan vuestros coños, ese es mi mayor rezo siempre en la vida», soltaba, con un pésimo gusto.