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Posado de la ventrílocua María del Carmen Martínez Villaseñor Barrasa (Mari Carmen y sus muñecos) en CuencaGTRES

Cine

'Hasta luego, Mari Carmen': el rótulo por el que han multado a Mediaset al hablar de la muerte de la famosa ventrílocua

Un juzgado ha condenado a Mediaset a indemnizar a la familia con 20.000 euros por haber vulnerado su derecho al honor

El polémico rótulo «Hasta luego, Mari Carmen», emitido en televisión, ha ganado protagonismo en los últimos días a raíz de nuevas informaciones publicadas por varios medios. Un juzgado ha condenado a Mediaset a indemnizar con 20.000 euros por haber vulnerado el derecho al honor de la ventrílocua María del Carmen Martínez-Villaseñor, conocida como Mari Carmen y sus muñecos, así como el de su familia.

La resolución, dictada en Pozuelo de Alarcón, examina el enfoque que el programa Sálvame dio al fallecimiento de la artista en 2023. Según coinciden distintas fuentes, el espacio recurrió a elementos narrativos y visuales considerados inapropiados. Entre ellos, destacó un rótulo que permanecía en pantalla con el mensaje «¡Hasta luego, Mari Carmen!», interpretado por el tribunal como despectivo.

La demanda fue presentada por el hijo de la humorista, quien consideró que el programa no solo faltó al respeto a la memoria de su madre, sino que también dañó su propia imagen al insinuar que era un «mal hijo». La sentencia no se limita a la cadena, sino que también establece responsabilidades individuales.

En este sentido, Kiko Matamoros ha sido condenado a pagar 5.000 euros por comentarios que el juez considera perjudiciales para el honor del demandante. Por el contrario, Terelu Campos y María Patiño han quedado absueltas.

Otro aspecto relevante del fallo es la obligación impuesta a Mediaset de dar lectura pública a la sentencia en uno de sus programas, como forma de reparación del daño causado.

Los tribunales han concluido que el tratamiento del asunto excedió los límites de la libertad de expresión, al incorporar contenidos innecesarios, ofensivos y sin interés público. Así, se insiste en que el tono desenfadado propio de ciertos formatos televisivos no justifica mensajes que puedan resultar vejatorios o afectar a la reputación de personas identificables.