Javier Bardem el pasado septiembre en los Premios Emmy
Cine
Javier Bardem y Susan Sarandon exigen junto a otros actores el cierre de un centro de detención de menores del ICE
«El lugar de los niños está en las escuelas y en los patios de recreo», sostienen
Madonna, Pedro Pascal, Javier Bardem, Jane Fonda, Susan Sarandon, Mark Ruffalo o Eva Longoria son algunos de los nombres han firmado una carta abierta para reclamar el «cierre inmediato» del centro de procesamiento migratorio de Dilley (Texas), instalación a la que son trasladados menores y familias tras las redadas del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
La misiva, suscrita por más de 200 intérpretes, cineastas, músicos, deportistas, médicos y activistas denuncia «las condiciones inhumanas» del recinto.
«Ningún niño debería estar encerrado en un centro de detención de inmigrantes. Los niños retenidos en centros de detención migratoria sufren traumas, negligencia y condiciones que vulneran los estándares básicos de salud, seguridad, dignidad y derechos humanos», condena el escrito dirigido al Gobierno federal y a CoreCivic, la empresa privada que opera el complejo. La iniciativa, que pide el «cierre inmediato», sigue abierta al apoyo ciudadano a través de Change.org y reúne más de 16.000 firmas verificadas.
«Las denuncias judiciales por abusos contra menores han incluido la negativa a proporcionar agua limpia, comida podrida contaminada con gusanos, peligrosas negligencias médicas, privación del sueño, negación de asistencia jurídica, la separación de los niños de sus familias y represalias contra las familias que protestan por las condiciones inhumanas», expone el comunicado.
La carta sostiene que «el lugar de los niños está en las escuelas y en los patios de recreo, no en los centros de detención», y reclama no solo el cierre del recinto, sino «transparencia, rendición de cuentas y reformas estructurales para impedir que esos abusos se reproduzcan en cualquier otro punto del país».
El escrito llega tras meses de creciente escrutinio sobre el recinto texano, conocido anteriormente como South Texas Family Residential Center. Informaciones recientes, testimonios y documentos judiciales han alertado de condiciones inseguras dentro del centro, con referencias a casos de brotes de sarampión, comida y agua en mal estado, atención médica deficiente, trato severo a las personas retenidas y un entorno descrito como carcelario.