Txumari Alfaro
Muere Txumari Alfaro, presentador de 'La Botica de la Abuela', a los 73 años
Fue muy conocido en los años 90 gracias a su programa en TVE
El naturópata navarro Txumari Alfaro, conocido por presentar el programa La Botica de la Abuela en TVE en los años noventa, murió este sábado en Pamplona a los 73 años. Según se indica en la esquela, el funeral se celebrará este próximo lunes en la iglesia parroquial de Santa María de la Esperanza de Doniantzu, en Zizur Mayor.
Nacido en Arguedas en 1952, Alfaro se convirtió en un rostro popular de la televisión en los años noventa gracias a La Botica de la Abuela, emisión en la que se daban consejos caseros para dolencias. Tras su paso por TVE, Antena 3 lo acabó fichando para que realizara una de las secciones estrella de Sabor a ti, el programa que entonces presentaba Ana Rosa Quintana. En esta nueva cadena Txumari Alfaro también consiguió buenos resultados de audiencia así que años después decidieron premiarle con un programa en solitario La Botica de Txumari, pero solo estuvo cinco meses en antena.
Alfaro también escribió varios libros como La Botica de la Abuela, Plantas y remedios naturales o Salud a la carta: el poder de los alimentos. Algunas de sus recomendaciones generaron polémica y acusaciones de dar consejos que no se basaban en la ciencia.
Durante toda su carrera fue acusado en varias ocasiones de estar recomendando remedios basados en pseudociencias. Uno de sus consejos más polémicos fue la urinoterapia para beneficiarse de las propiedades de la urea que contiene. La cual consistía en aplicar orina de distintas formas para distintas dolencias. Recomendaba beber un vaso de orina recién levantado y completamente en ayunas. Con esto aseguraba que se podía tratar los problemas de caspa. Le llovieron las críticas porque estas técnicas no tienen base científica.
También generó una gran controversia al declarar en una conferencia que para curar el cáncer no se debía hacer nada. Según él, en cuanto tu mente tomaba conciencia del problema, lo trasladaba al inconsciente y eso hacía que el cuerpo luchara contra las células.