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Sarah Santaolalla y Antonio Naranjo, en el programa En boca de todosCuatro

Televisión

El paseíllo de Sarah Santaolalla por la tele con el brazo en cabestrillo que desmontó Antonio Naranjo

La Justicia dio este viernes la razón a Vito Quiles tras la denuncia que le interpuso Sarah Santaolalla, colaboradora de TVE y Mediaset, por una presunta agresión. La jueza del del Juzgado de Instrucción número 23 de Madrid ha archivado la denuncia de Sarah Santaolalla por el supuesto acoso y agresión de Vito Quiles a las puertas del Senado el pasado 2 de marzo. El auto refleja que en las imágenes «no se aprecia agresión alguna por parte del investigado» y que en las grabaciones «en modo alguno se aprecia acometimiento por parte del investigado a la perjudicada».

«Pero es más, las grabaciones aportadas por el Sr Vito Quiles, que fueron visionadas el día 5/03/2026 cuando se interesó por la denunciante la orden de protección, no muestran agresión alguna, constatándose de las mismas que el investigado ni si quiera llega a aproximarse a la Sra», añade el escrito, que indica asimismo cómo en el informe del médico forense «no hay constancia (con la seguridad que se precisa desde un punto de vista médico forense) de que la informada sufriese lesiones que puedan relacionarse con los hechos».

Sarah Santaolalla llevó uno de sus brazos en cabestrillo en las semanas posteriores al 2 de marzo. En boca de todos, el programa de Nacho Abad en Cuatro en el que colaboraba, conectó con ella en directo a las puertas de la comisaría donde interpuso su denuncia contra Vito Quiles.

«Estoy un poco tocada, acojonada, con lo que está pasando. Esto ya no va de qué lado del bando estás, sino que va de que esto es terrorismo fascista. Si no solo yo he sido agredida, sino que también otra senadora tuvo que ir al hospital y hay otro parte de lesiones; si el ujier y otro senador también van a denunciar la agresión que sufrimos… No sé qué tiene que pasar en este país para que a este energúmeno se le quite la acreditación, para que duerma en una comisaría… He tenido esta noche un ataque de ansiedad brutal», aseguró Sarah Santaolalla. «Este cabestrillo va a ser mi compañero durante tres semanas. Tengo los dedos de los pies completamente doloridos, la rodilla, la pierna…», comentó la tertuliana.

Nacho Abad le formuló una pregunta directa: «Pero, ¿quién te hace las heridas concretamente? ¿Quién provoca las lesiones?».

«Él (Vito Quiles); él, él y el matón que le acompaña, que no tengo identificado. Pero Vito Quiles y las personas que le acompañan, que se nos tiran encima de la gente», respondió Santaolalla.

Eso ocurría el 3 de marzo. Una semana después, el día 10, Antonio Naranjo preguntó a su todavía compañera de En boca de todos si pensaba «seguir con el brazo en cabestrillo». Naranjo se atrevió a decir en el plató lo que todo el mundo (todo el que no estuviera cegado por la obsesión de la izquierda) pensaba una vez vistas las imágenes donde no había atisbo alguno de agresión por parte de Vito Quiles. «No puedo mirar para otro lado después de confirmar que vienes a este programa con tus compañeros con Policía Nacional porque Grande-Marlaska te ha puesto escolta», señaló Antonio Naranjo en el programa de Nacho Abad. Sarah Santaolalla se revolvió contra Naranjo, pero también contra el presentador de En boca de todos, quien aclaró que «este tema no está en escaleta, pero no voy a censurar a Antonio».

«Nacho, es un poco sucio esto, ¿no? En esta mesa has parado muchas cosas, Nacho, y lo que estás haciendo ahora es complicidad frente a una campaña de acoso y derribo que tú sabes que llevo sufriendo mucho tiempo… Que he tenido a nazis a la puerta de mi casa, que han filtrado mi dirección, que he tenido que denunciar más de 10 veces en este país. Y aquí has parado cuando hemos hablado de otros, de parejas, de primos, de deudas y problemas con Hacienda», reaccionó Santaolalla, que poco después se levantaba de su silla y abandonaba entre lágrimas el plató de En boca de todos.

«No he venido a esto, no he venido a esto, me piro. ¿A poner al mismo nivel a agresor y a víctima? ¿Qué estás haciendo? Es alucinante y que me deje de enfocar la puñetera cámara», protestó Sarah Santaolalla. Fue su última participación en el programa de Cuatro. Horas después anunciaba en las redes sociales su marcha definitiva.

«He decidido poner fin a mi trabajo en el programa En boca de todos. Después de muchas situaciones machistas, negacionistas e inhumanas. En ese espacio me han acusado de ser desde concubina hasta «una falsa víctima» o de «enseñar mis cocos». Creo que no puedo estar en un lugar donde se desprecia a las víctimas, se nos humilla y se defiende a los agresores.

No puedo sentarme en una mesa en la que hay mentirosos profesionales, mercenarios de la información y gente pagada por el poder político y fingir que todos somos iguales. Es incompatible con todo lo que creo, defiendo y respeto.

Por todo ello, se acabaron mis colaboraciones en ese programa de televisión, para que se acaben también las emboscadas», publicó Sarah Santaolalla.

Al día siguiente, Nacho Abad comenzaba En boca de todos respondiendo, punto por punto, al duro comunicado de Sarah Santaolalla. «Querida Sarah, en este programa no somos machistas y lo demostramos con cada paso que damos cada día. No te hemos tratado de forma inhumana, y tú lo sabes, pero si decides aferrarte a ese argumento para justificar una decisión basada en razones que no se sostienen es algo que va a quedar siempre en tu conciencia».

«Ella afirma que abandona este programa en nombre de la decencia y de la dignidad. Con esas palabras parece insinuar que quienes estamos aquí carecemos de ambas cosas. En este programa no hay nadie indecente, hay personas honestas, valientes y con sólidos valores morales. Si abandona este programa es porque se le puso frente a una verdad jurídica que desenmascaraba su testimonio. Este comunicado lo ha redactado para victimizarse y ocultar la verdad. No es un opinión nuestra, es lo que establece un auto judicial. Palabra de juez y de médico forense», zanjó Nacho Abad en directo.