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Alfred Hitchcock, en su cameo en Extraños en un tren

Historias de película

Siete obras maestras del cine que empiezan con la llegada de un tren

Las películas que suceden principalmente en un tren son casi un subgénero, pero hay otras que, sencillamente, empiezan con la llegada de un tren. Lo que abre las puertas a un montón de posibilidades

Siete trenes que llegan a siete ciudades vacías o estaciones misteriosas. Siete obras maestras, tan grandes que es imposible ordenarlas de 'mejor' a 'peor', por eso optaremos por el orden estrictamente cronológico, pero a la inversa.

'Hasta que llegó su hora' (Sergio Leone, 1968)

La que es para muchos la mejor película del director italiano comienza con unos pistoleros esperando la llegada de un tren a un pueblo que se está construyendo en torno a su estación. Es su spaghetti más 'americano' y, al mismo tiempo, el más puro. Y esos diez minutos previos a la llegada del tren en los que no pasa 'nada' son puro Leone. Puro cine.

'El hombre que mató a Liberty Valance' (John Ford, 1962)

La obra maestra de John Ford empieza con un tren que trae a un famoso congresista a los funerales por un viejo amigo y termina con él marchándose en dicho tren sin poder alejarse de su pasado adherido a él para siempre bajo los códigos eternos del oeste… Donde todo se hace muy a gusto por El hombre que mató a Liberty Valance.

'El prisionero de Zenda'(Richard Thorpe, 1952)

Un tren surca un mapa de centro Europa y entra en una estación a donde llega un turista inglés que comparte un parecido extraordinario con el rey. Cuando la vida de ambos primos lejanos se cruza, dando una vuelta de tuerca a El príncipe y el mendigo, el resultado es la quintaesencia del cine de aventuras y una de las películas más fascinantes de su tiempo.

'Extraños en un tren' (Alfred Hitchcock, 1951)

Uno de los inicios más icónicos de toda la filmografía de Hitchcock es el de esta película en cuyo tren se conocen sus protagonistas después de que sus pies choquen accidentalmente. A partir de ese momento… la locura, el crimen, el acoso, la desesperación, la huida y el falso culpable. Siempre el falso culpable. Una obra maestra indiscutible del maestro de maestros.

'El tercer hombre' (Carol Reed, 1949)

Una Viena destartalada llena de estraperlo, túneles e inquietantes personajes será la ciudad a la que llegue el tren de Holly Martins, un americano naif, autor de novelas baratas. Sin embargo, lo que se encuentra es un mundo de mentiras y maldad del que será incapaz de marcharse cuando decida perder el tren que le aleje del camino vacío más famoso de la historia del cine.

'Breve encuentro' (David Lean, 1945)

El director de las supremas Dr. Zhivago, El puente sobre el Río Kwai y Lawrence de Arabia hizo una película pequeña e inolvidable que empieza con un tren rompiendo la paz de una estación en donde se conocen un hombre y una mujer que se enamoran sin remedio… Pero su amor es ilícito y su lugar de encuentro, esa estación… Todo es romántico, tristísimo e inolvidable.

'El maquinista de la general' (Buster Keaton, 1926)

Considerada la mejor película de Buster Keaton, es el compendio de todas sus genialidades llevadas a lo más alto. La cinta empieza con una locomotora llamada La General llegando a una sencilla localidad del Sur en los días previos a la Guerra de Secesión y a su maquinista como un joven lleno de valor, de sueños y de buenos sentimientos. Sencillamente, sublime.