Clint Eastwood
Cine
Las 10 claves del cine de Clint Eastwood, el último tipo duro
Un día después de que se cumpliera el centenario del nacimiento de Marilyn Monroe, Clint Eastwood, cumplía 96 años. Su hijo Kyle comentó en una entrevista que su padre estaba retirado, pero otro de sus hijos, Scott Eastwood, afirmó después que él no había escuchado la palabra 'retirada' de la boca de su padre, así que aún existe margen para la esperanza de que Jurado número 2 no sea la última película de Clint Eastwood.
El director y cineasta nació en San Francisco el 31 de mayo de 1930, el mismo año que Steve McQueen, Sean Connery y Richard Harris y un año antes que James Dean. Y, sin embargo, Clint Eastwood, más que ninguno de ellos, nos ha sonado moderno y actual hasta hace muy poco tiempo. Estas podrían ser las razones…
1. Su mirada, su altura, su atractivo y su rostro impenetrable le configuraron como un actor emblemático, imagen que explotó con los spaghetti wésterns de los 60 y el cine de género de los 70, para poder dedicarse después a lo que más le interesaba: la dirección.
2. Es la encarnación perfecta del tipo duro americano, la imagen de la masculinidad, de macho duro, lacónico e imperturbable, motivo por el que se le ha intentado anular en muchas ocasiones. Sin embargo, nunca ha sentido la necesidad de justificarse por ello ni por apoyar desde siempre al Partido Republicano.
3. Tiene dos padres cinematográficos, Sergio Leone y Don Siegel. Con el primero, creador del spaghetti wéstern, empezó el verdadero cine moderno y con el segundo dio una vuelta de tuerca definitiva al thriller gracias al inmortal personaje Harry Callahan. A ambos dedicó su obra cumbre: Sin perdón.
Clint Eastwood dirigió y protagonizó Sin Perdón
4. En su faceta de director destaca por una puesta en escena dinámica, un sentido meticuloso de la acción y del ritmo y, sobre todo, por una seriedad en su discurso absolutamente espectacular. Su cine es trascendente y siempre tiene algo que decir. Ha protagonizado 26 de sus 39 películas.
5. Enamorado del wéstern desde la Trilogía del Dólar a la cómica Dos mulas y una mujer, pasando por las oscuras El jinete pálido, Infierno de cobarde, El fuera de la ley y Sin perdón, con él ha manifestado su idea del hombre, la violencia, la justicia, el odio, la venganza, la desesperación y, casi siempre, la redención.
El fuera de la ley (1976)
6. Sus personajes son hombres solitarios, aislados a veces, perdedores, oscuros, impasibles, con secretos… Pero que tienen una querencia más o menos natural hacia el bien, o hacia la justicia, pero que son incapaces de hallar la paz como esa especie de ángel exterminador de la maravillosa El jinete pálido.
7. Sus temas favoritos son los abusos de poder y la violencia, la pérdida de valores, la necesidad de justicia, la deconstrucción del héroe, la culpa, el paso del tiempo y la vejez, la necesidad de paz interior y la búsqueda de Dios, algo muy presente en Million Dollar Baby o Gran Torino.
Clint Eastwood y Morgan Freeman, en la desgarradora Million Dollar Baby
8. Aunque siempre gozó del favor del público, la crítica americana nunca se lo tomó nunca en serio hasta 1992 y el estreno de Sin Perdón, momento a partir del cual siguió trabajando sobre la deconstrucción del héroe en Cartas desde Iwo Jima, Banderas de nuestros padres o El francotirador.
9. Entre sus dramas más descarnados hay varias obras maestras como la romántica y desesperada Los puentes de Madison que hizo con Meryl Streep; la conmovedora Un mundo perfecto, con Kevin Costner; o la profundamente moral Jurado nº 2, con Nicholas Hoult, su última película.
Fotograma de Clint Eastwood en la película Los puentes de Madison
10. De carrera siempre ascendente, la línea de su vida puede resumirse de la siguiente manera: actor menor de wésterns de serie B y series de televisión, estrella del wéstern europeo, vuelta a Hollywood como estrella de cine de acción, renovador del wéstern americano, director magistral de grandes dramas e icono del cine universal.