Mikel Merino celebra el gol que dio la victoria a España ante Bélgica en el Mundial 2026
Televisión
La selección española ya tiene más audiencia en el País Vasco y Cataluña que la media de TVE en toda España
El lendakari Imanol Pradales despreció, por enésima vez, a España y a la selección española cuando Xabier Fortes le preguntó si iba con España en el Mundial –el presentador de TVE esta vez sí se mostró acertado con sus preguntas, hay que reconocerlo– y Pradales respondió que él es «de la selección vasca, punto» y que quiere que gane «quien juegue mejor».
Lo hizo, evitando pronunciar la palabra España, en el marco de Los Desayunos de TVE y la Agencia Efe, y su cerrazón no se quedó ahí. Fortes quiso saber si a Pradales le gustaría «que España jugase en Euskadi» y él contestó con una autopregunta: «¿Contra Euskadi? Por supuesto». Fortes repreguntó tras el regate del lendakari. Y Pradales recontestó sin apartarse ni un milímetro de su obcecación: «A mí me gustaría que jugara en San Mamés contra Euskadi, esa es la verdad».
Esa conversación, que albergó el Instituto Cervantes, se produjo el 3 de julio. A los tres días, España derrotó a Portugal con un gol del navarro Mikel Merino. Y otros cuatro días después, España venció a Bélgica por 2-1 con otro gol del propio Merino también en los minutos finales del encuentro.
Ese desayuno ya ha provocado cuatro indigestiones al lendakari. Dos de ellas corresponden a las dos victorias de España en los últimos minutos gracias al gol salvador de un navarro como Mikel Merino (que la gente como Pradales considera vasco). Las otras dos pertenecen al ámbito de las audiencias de televisión y demuestran, para dolor de Pradales, que el País Vasco se está volcando con la selección española.
El duelo de octavos de final entre España y Portugal obtuvo en el País Vasco un promedio de cuota de pantalla del 58,5 %, solo seis puntos y medio por debajo de la media nacional en La 1 (65 %). En el debut de España ante Cabo Verde, que concluyó de forma inopinada con el resultado de 0-0, la cuota en el País Vasco (54,9 %) había sido inferior en 10 puntos a la media de toda España (64,9 %).
Pero, para disgusto de Pradales y orgullo de otros muchos, la audiencia del siguiente partido de la selección española, el de cuartos de final ante Bélgica, se vio disparada en el País Vasco hasta el 72,5 % (contando TVE y DAZN), casi 18 puntos por encima del Portugal-España y prácticamente cinco puntos superior a la media de cuota de pantalla que obtuvo La 1 (67,7 %) con el España-Bélgica.
Como refleja el informe de Barlovento Comunicación a partir de los datos de audiencia de Fifty5Blue (antes, Kantar Media), el País Vasco no fue, como en otras muchas ocasiones, la comunidad autónoma donde menos se vio el partido de la selección española (en esta ocasión fue Galicia, con un 68,8 %). Tampoco la segunda por abajo (ese puesto correspondió a Asturias), sino que fue la antepenúltima de un ranking que encabezó la Comunidad de Madrid, donde la cuota de pantalla entre TVE y DAZN se elevó hasta el 85,6 %, seguida por la Región de Murcia (80,2 %) y la Comunidad Foral de Navarra (79,6 %), tierra natal del héroe de la selección española, Mikel Merino.
Otro detalle significativo que arroja el mismo informe. Cataluña, que con frecuencia ocupa el último o penúltimo lugar en el ranking de audiencias de la selección española, se situó en esta ocasión en el octavo lugar, con un promedio de cuota de pantalla del 76 %, por encima de otras como Andalucía, Canarias y Aragón.
Para rebote de los antiespañoles, como Pradales, ni todos los que forman parte de ese 76 % del España-Bélgica en Cataluña, ni todos los que entran dentro del 72,5 % del País Vasco, vieron el partido con el deseo, felizmente frustrado, de que España cayera eliminada del Mundial 2026.