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Clint Eastwood, en un fotograma de La muerte tenía un precio

Cine

La advertencia de Clint Eastwood tras trabajar con Sergio Leone: «Nunca hay que confiar en nadie...»

El western era un terreno cómodo para comenzar su andadura, pero con el tiempo quiso abrir horizontes y explorar nuevas facetas interpretativas

El consagrado actor y director Clint Eastwood es recordado por su brillante trayectoria, protagonizando algunas de las mejores películas del género western de todos los tiempos. Desde el inicio de su carrera en 1955, Eastwood ha participado en más de 60 películas como actor y ha dirigido más de 40, una hazaña impresionante a lo largo de casi siete décadas.

Teniendo 94 años y, por tanto, una de las carreras más prolíficas de Hollywood, hay muchos momentos como este que pueden ser considerados puntos de inflexión. Sin embargo, la decisión que podría haber cambiado drásticamente su destino fue haber entonado un 'no' a una de sus películas más emblemáticas hasta la fecha: Por un puñado de dólares.

Y eso que, como muchos actores de la época, Eastwood se tropezó con la interpretación de manera casual. El western era un terreno cómodo para comenzar su andadura, pero con el tiempo quiso abrir horizontes y explorar nuevas facetas interpretativas. Entendemos, por tanto, que, en el momento en el que consiguió un agente, lo último que quería era volver a dar vida a un vaquero, bandido o forajido.

«Si quisiera ir a Italia y hacer un western, un remake de una película japonesa, lo haría», le comentó ante el ofrecimiento de interpretar por primera vez al hombre sin nombre. «No, de verdad que no. Ahora estoy haciendo un western y lo emiten en televisión todas las semanas –Cuero crudo–. Tengo un pequeño descanso en el rodaje y me gustaría tener unos días libres para ir a pescar, por ejemplo», le explicó.

Su agente insistió y Eastwood aceptó ver el guion, pese a pensar que sería «una basura». Sin embargo, tuvo que comerse sus propias palabras y terminó reconociendo el potencial que tenía de inmediato: «Lo leí y dije: 'Oye, esto es Yojimbo'. Era muy fan de la película y de Kurosawa. En el momento en el que la vi pensé que sería un gran western, pero nunca creí que nadie tuviera el coraje suficiente para hacerla al ser tan salvaje».

El problema comenzó cuando llegó al set de rodaje y se encontró de bruces con Sergio Leone, un italiano de pura cepa que no hablaba inglés. Con la carencia de un idioma común en el que entenderse, la barrera idiomática se impuso, hasta el punto de que el cineasta le daba las directrices al actor por mímica.

Clint Eastwood en El bueno, el malo y el feoGTRES

El resultado fue una producción caótica que en el montaje se pudo salvar, pero que quedó para siempre en la retina de Eastwood. Tal fue su recuerdo que, cuando comenzó a rodar El bueno, el feo y el malo, la última de las películas de la Trilogía del Dólar, el actor advirtió a su compañero de elenco y le dio un consejo que se convirtió en una frase memorable para definir el espíritu de los spaghetti western: «Lo digo con todo el respeto del mundo, pero sé de lo que hablo cuando digo que nunca hay que confiar en nadie en una película italiana. Mantente alejado de los efectos especiales y los explosivos».