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Russell Crowe en Gladiator

Cine

El gran cambio físico de Russell Crowe: «Los días de calor bajo el sol de España han sido una motivación»

El actor, de 62 años, ha perdido 25 kilos gracias a un método que ha seguido de manera constante

El actor australiano Russell Crowe ha dejado impresionado a todos sus seguidores con una imagen en la que muestra su increíble cambio físico, demostrando que el esfuerzo y la disciplina dan grandes resultados en todos tipo de cuerpos.

Russell Crowe, con 62 años, ha vuelto a parecerse a su gran personaje en Gladiator, donde hizo de Máximo Décimo Meridio, comandante de los ejércitos del Norte y leal servidor del emperador Marco Aurelio.

En la fotografía el actor aparece junto a Drew Mcyntre, actor y luchador con el que Crowe compartió rodaje en España de su última película. «En el gimnasio con Drew McIntyre. Un buen tipo. Un crack. Acabamos de terminar el rodaje de El Último Druida. Llevamos rodando en España desde mayo», comenzó poniendo en la descripción de la foto.

«Los largos días de calor bajo el precioso sol español han sido sin duda una gran motivación. Como siempre digo, es cuestión de ir paso a paso. La constancia es clave», prosiguió poniendo el actor.

El cambio físico fue muy sorprendente porque justo llegó después del rodaje de Núremberg, donde interpretó a Hermann Göring, que pesaba 126 kilos, por lo que tuvo que ganar unos 25 kilos para llevar a cabo este papel.

Tras este rodaje, el actor quiso dar un cambio de 180 grados, consiguiendo pesar casi 100 kilos, unos 26 kilos menos que en Núremberg, gracias a una alimentación equilibrada y ejercicio físico.

A través de una entrevista en el podcast The Joe Rogan Experience, el actor explicó todo el proceso que tuvo que llevar para la pérdida de peso. Crowe explicó que gran parte de su evolución fue gracias a tratamientos para sus lesiones y problemas de inflamación. «Me ha calmado un montón de cosas y me ha quitado mucho dolor, así que puedo ir a entrenar sin tener que sufrir durante dos o tres horas después», contó Crowe.

Uno de los cambios más importantes que llevó a cabo fue ir reduciendo progresivamente el consumo del alcohol, evitando las bebidas «casuales», y que cuando fuera a beber alcohol se tratase de un buen vino. Además del alcohol, dejó el tabaco poco a poco, algo que le cuesta bastante, ya que antes él era capaz de fumar al día entre 40 y 60 cigarrillos. A partir de ahí lo ha intentado dejar, pero aún le sigue costando un esfuerzo.

Por otro lado, incorporó cambios en la alimentación y ejercicio diario, y lo resume en la constancia, que para él es «la clave».

La publicación de estas fotos ha desatado una oleada de respuestas por parte de todos sus fans, quienes han celebrado y felicitado su esfuerzo y su gran cambio tras hacer determinados papeles que le suponían llegar a pesar una gran cantidad.