27 de noviembre de 2021

Nélida Piñón deposita su legado en la Caja de las Letras en presencia del director del Instituto Cervantes, Luis García Montero

Nélida Piñón deposita su legado en la Caja de las Letras en presencia del director del Instituto Cervantes, Luis García MonteroEFE

Nélida Piñón deposita su legado en la Caja de las Letras

La escritora portuguesa, que acaba de recibir la nacionalidad española, es la primera autora de su nacionalidad que entra en este rincón de la sede del Instituto Cervantes
La escritora y periodista brasileña Nélida Piñon ha depositado este miércoles en la Caja de las Letras una amplia colección de libros, fotografías y objetos personales y familiares que resumen su premiada trayectoria como gran dama de las letras en lengua portuguesa.
Es la primera vez que una autora en portugués entra en este rincón de la sede del Instituto Cervantes, que desde hoy adquiere «una dimensión iberoamericana», según ha destacado Luis García Montero. Nélida Piñón (Río de Janeiro, 1937), que acaba de recibir la nacionalidad española, hizo entrega de la primera edición de su primera obra Guía-mapa de Gabriel Arcanjo (1961), así como del manuscrito de su novela La república de los sueños (1984) y su último título publicado, Un día llegaré a Sagres.
En la misma caja de seguridad, la número 1261, ha dejado más retazos de su trayectoria creativa: otros libros, fotografías (como el de la recepción del Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2005), discursos (casi todos en español) y diversos textos.

El legado de una vida

De su vida personal y familiar ha legado plumas de escribir que pertenecieron a su padre y a su abuelo, el abanico de su madre y su abuela, marcapáginas, un muñeco de Popeye con el que su madre le animaba a comer en su infancia, otros muñequitos con su figura comprados en ferias populares, una tortuguita que perteneció a la editora y agente literaria Carmen Balcells y paquetes cerrados con mensajes para amigos.
Son «huellas que uno va dejando sin tener noción de lo que está haciendo», ha explicado la propia Nélida Piñón, el legado de una vida de quien se ha definido como «una nostálgica y sentimental, aunque también una mujer de gran disciplina».
El legado tendrá como destino final la biblioteca patrimonial del Cervantes, que la institución ha abierto este año en su sede de Alcalá de Henares, ciudad natal de Miguel de Cervantes.
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