Fundado en 1910

El director del Instituto Cervantes, Luis García MonteroGTRES

García Montero dice que Occidente no puede oponerse al radicalismo islámico al permitir el «genocidio» en Gaza

El poeta y director del Instituto Cervantes se encuentra en México para recibir el Reconocimiento a la Excelencia en Letras y Humanidad que otorga su Cámara de Diputados

Dice Luis García Montero en una entrevista en El País que la situación en Gaza le ha impulsado a volver a escribir poesía: «Ver un genocidio televisado minuto por minuto, sin que haya una oposición rotunda desde los países democráticos, está dejando sin legitimidad a las instituciones internacionales. ¿Con qué legitimidad vamos a oponernos al fundamentalismo islámico que está maltratando a las mujeres, o a exigir una transformación democrática en Rusia o China? Nos están dejando en absoluta soledad a los defensores de los derechos humanos, y eso me afecta personalmente», ha declarado.

El poeta granadino, director de la Institución (por dedo de Pedro Sánchez) creada para «promover universalmente la enseñanza, el estudio y el uso del español y contribuir a la difusión de las culturas hispánicas en el exterior», parece que ha vuelto a sentir (una constante en su carrera: poesía y política [comunista], política [comunista] y poesía, siempre al servicio del poder de izquierdas de turno) el impulso nerudiano, como dijo él mismo, «de dejar de ser un lobo estepario y participar de un sueño colectivo».

La sanidad pública en un poema de amor

Ahora dice que hasta «un poema de amor se puede comprender como una defensa de la sanidad pública» en el culmen de la frescura. Se supone que esto es humor, mientras, más allá de ese humor llama a la manifestación, convocada por la plataforma 'Vecinas y vecinos de los barrios y pueblos de Madrid', el próximo domingo 19 de mayo, en defensa de la sanidad pública madrileña. Solo la madrileña, por supuesto, no vaya a errar el tiro o el verso.

Sostiene García Montero que «La degradación de la política está al servicio de las grandísimas fortunas, que quieren desacreditarla porque la autoridad política es la que fija los marcos de convivencia en libertad y en igualdad», otro poema que sigue el discurso de su amo, Pedro Sánchez, el mayor degradador de la política española desde Zapatero, a quien también apoyó, por supuesto, el lírico Luis. Tiene para todos el ya poderoso director político de la Institución que defiende la lenga española y ya que está, algo más.

Por su boca aparecen las críticas habituales a Milei, Trump o Bolsonaro, y ninguna a los regímenes totalitarios de izquierda populista. Ni una palabra contra el exterrorista Petro, Maduro, los Castro, el Ortega de Nicaragua... Esos son los suyos. Y en ese sentido, en el del indigenismo y la división (él lo llama diálogo con otras lenguas), por ejemplo, se muestra al anunciar la traducción de un poema de Lorca (que denuncia el fascismo: el poeta denunció todos los totalitarismos, pero eso a García Montero no le interesa) a 30 lenguas indígenas. Una iniciativa fundamentalmente sectaria, en orden con los tiempos y con el poder del que forma parte.