Abdelmalik Mohamed y mujeres con burka
Entrevista
Abdelmalik Mohamed, el musulmán que quiere que se prohíba el burka: «Es una prenda ajena al islam»
Según ha asegurado Abdelmalik en declaraciones a El Debate, «tanto el burka como el niqab nada tienen que ver con el islam y defender su uso produce perjuicio al islam y a los musulmanes»
Este pasado martes 17 de febrero, el pleno del Congreso de los Diputados rechazó la toma en consideración de la Proposición de Ley Orgánica para la protección de la dignidad de las mujeres y la seguridad ciudadana en el espacio público, presentada por Vox con el fin de prohibir el velo integral (burka y niqab) en el espacio público
La proposición, que, además del apoyo del PP y de UPN, necesitaba el sí de Junts, no salió adelante, ya que los de Puigdemont, a pesar de estar a favor de la prohibición del burka en espacios públicos, no estaban de acuerdo con la exposición de motivos del partido de Abascal. Es por esto que la derecha independentista catalana registró su propia Proposición de Ley Orgánica, al igual que ha hecho ahora el PP.
Por su parte, la izquierda ha salido en defensa del burka y del niqab, velos que ha considerado símbolos de la libertad de las mujeres. No es esta la opinión de Abdelmalik Mohamed Amar, presidente de la Asociación de Consumidores Halal, ACOHA, así como secretario general de la recién constituida Asociación Gremio de Imames de España, AGIE.
Según ha asegurado Abdelmalik en declaraciones a El Debate, «tanto el burka como el niqab nada tienen que ver con el islam y defender su uso produce perjuicio al islam y a los musulmanes», sostiene. «Las únicas prendas que pueden ser definidas como propias del Islam son aquellas que utilizamos cuando estamos realizando la peregrinación, cuyo rito exige una determinada forma de cubrir el cuerpo humano, tanto hombres como mujeres», explica.
En el caso de los hombres, esta prenda se trata de una tela blanca sin costuras y, para las mujeres, la «cubrición relativa». Aunque algunas mujeres decidan ir cubiertas por un burka o un niqab, la norma de la peregrinación exige que ellas dejen a la vista sus caras y manos en determinados puntos del rito. «Si una mujer decide no aplicar esta condición, es ella misma la que se penaliza, pudiéndose entender como incumplimiento para el tribunal de su propia conciencia», señala el presidente de ACOCHA.
Mujeres usando la burka (Foto ilustrativa)
«Las autoridades no pueden obligar a ninguna mujer a cubrir su rostro y manos. La norma está para ser cumplida. Ningún hábito o costumbre de país, ya sea de origen étnico o cultural, puede prevalecer sobre el reglamento de la peregrinación. El islam es ajeno a esas costumbres, y si la mujer decide cubrir sus manos y rostro, ya sea por imposición o por propia voluntad, es cosa ajena al cuerpo doctrinal del islam», sentencia.
En esta misma línea, Abdelmalik asegura que le parece «correcto» que se prohíba el uso de ese tipo de prendas en espacios públicos. «Algunos países europeos ya lo hicieron. Y no pasa nada. Esas medidas no son contra el Islam. Así lo entienden los países árabes y musulmanes que nunca mostraron ningún interés en opinar sobre el asunto. Es de poca inteligencia asignar al Islam un tipo de vestimenta que le es ajena», expresa.