Parque Nacional del Teide, en Tenerife
Un experto señala lo que tendría que pasar para que el Teide se reactive: «Está jugando con nosotros»
Para encontrar la última erupción documentada en la isla de Tenerife tenemos que retroceder más de un siglo. En concreto, a noviembre de 1909
Los tres enjambres sísmicos detectados en el plazo de apenas una semana en el entorno de Las Cañadas del Teide han vuelto a situar el foco sobre la evolución volcánica de Tenerife. Según ha reconocido el director del Instituto Geográfico Nacional en Canarias, Itahiza Domínguez, esta sucesión de episodios coloca la situación «un pasito más allá» dentro del escenario de vigilancia científica que se mantiene activo en la isla. El responsable del organismo estatal realizó estas declaraciones tras la celebración de una nueva reunión del comité científico del Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias, órgano encargado de analizar y evaluar cualquier variación significativa en la actividad geológica del archipiélago.
La reiteración de estos movimientos sísmicos en un periodo tan breve ha sido interpretada por los expertos como un indicio de cambio dentro del patrón observado hasta ahora. Domínguez explicó que el incremento en la frecuencia de los terremotos podría estar señalando «una fase nueva» en el proceso actual.
En este sentido, el director del IGN en Canarias recalcó que el fenómeno debe analizarse con serenidad. Aunque la repetición de enjambres sísmicos pueda interpretarse como un paso adicional en la dinámica volcánica, ello no implica necesariamente una intensificación sostenida en el tiempo. De hecho, recordó que en otras ocasiones se han producido secuencias similares que posteriormente han remitido sin mayores consecuencias.
¿Hay posibilidad de una reactivación del Teide?
Es la gran pregunta. Para encontrar la última erupción documentada en la isla de Tenerife tenemos que retroceder varios siglos. En concreto, en noviembre de 1909 el volcán Chinyero –situado en la zona de Santiago del Teide– empezó a escupir lava y cenizas, produciendo además una serie de fragmentos volcánicos y emitiendo una gran columna de humo.
Ahora, en el contexto de actividad sísmica actual, el vulcanólogo del CSIC, Vicente Soler, ha señalado en Herrera en COPE que el Teide lleva «jugando al ratón y al gato con nosotros»: «Muy probablemente ya el volcán ha perdido la capacidad de sorprendernos».
Sin embargo, en su opinión, el volcán no ha llegado a su fase crítica que podría derivar en una erupción, motivo por el que ha llamado a la tranquilidad: «El día que se diga que el proceso de reactivación ha comenzado, será cuestión de meses». De hecho, el experto señala que solamente «se consideraría reactivado el volcán cuando los microsismos llegaran a la superficie».
Episodios como la erupción de La Palma en 2021 demostraron que este tipo de procesos suelen venir acompañados de semanas o meses de distintas señales, como variaciones en la actividad sísmica.