Paul Mario Day en una reciente actuación
‘Warhead’, el disco de More que consagró a Paul Mario Day como una de las grandes voces del heavy metal
La reciente muerte del primer cantante de Iron Maiden es una excusa para reivindicar uno de sus mejores trabajos
A veces hace falta un tropiezo para coger impulso y triunfar. A veces un fracaso no es más que un primer paso hacia el éxito y un rechazo es el camino hacia la aceptación universal de un artista.
Este es el caso del recientemente fallecido Paul Mario Day. El músico fue el primer cantante de Iron Maiden, el que debutó con la mítica banda inglesa de heavy metal en directo. No obstante, el grupo no dejó nada grabado con la voz de Day.
Eran mediados de la década de los 70, en plena efervescencia de la escena heavy en Inglaterra, cuando se formó Iron Maiden. Day dejó el grupo y se unió a otro, llamado More, que quizás ha pasado desapercibido por el eclipse de otras formaciones del mismo género.
Pero More le permitió a Day consagrar su talento como cantante. Y vino solo unos años después, en 1981, con el lanzamiento del disco Warhead, que supuso el debut del grupo.
El álbum es el compendio perfecto de las características del heavy inglés de la época. Y, sobre todo, fue la oportunidad que necesitó y aprovechó Day para entrar al Olimpo del metal.
Al éxito a través de la exclusión
Paul Mario Day estaba en perfecta forma vocal a comienzos de los 80, y Warhead lo demuestra. El disco es la combinación excelsa de potencia musical, con baterías firmes, virtuosas, y guitarras estridentes, desgarradas, que van acompañadas de bajos sonoros. Pero por encima de todo destaca la voz.
Diez canciones componen el álbum debut de More, de Fire a Lord of twilight pasando por We are the band y finalizando con Atomic rock. Las canciones invitan a mover la cabeza arriba y abajo, al mejor estilo heavy metal; invitan al gustoso latigazo cervical que caracteriza a este género.
Day salió de Iron Maiden por la puerta de atrás y acabó saliendo también de More, pero esta vez por la grande, con un legado monumental a sus espaldas, una herencia de carácter, versatilidad y lirismo robusto con sus cuerdas vocales privilegiadas y hechas para el metal.
La banda expresó sus condolencias por la muerte de su primer cantante en su perfil de Facebook. «Era una figura muy querida en el mundo del rock británico y ofreció muchos conciertos memorables, entre los que destaca el legendario Monsters of Rock de 1981 en Castle Donninton con AC/DC, Whitesnake y David Coverdale, así como giras con Iron Maiden, Def Leppard y muchos otros artistas legendarios», destacó More.
«Es un honor para nosotros seguir tocando su música y siempre pensaremos en él cada vez que toquemos las primeras notas de Warhead», escribieron. Y sus fans harán lo mismo, como no podía ser de otra manera.
Con su potencia, el disco no es solo un trabajo musical, sino un documento sonoro, y por lo tanto vivo, de la efervescencia de la escena del heavy metal en los años 80. Su sonido melódico pero contundente lo hace apto para neófitos y viejos conocidos. Day ya no está, pero su voz nunca nos dejará.