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Andrés Amorós
Crónica deAndrés Amorós

Sólo David de Miranda corta una oreja a una muy encastada corrida de Alcurrucén

Décimo cartel de «No hay billetes» y cuatro quites, en un toro

David de Miranda, con el primero de su lote, al que cortó la única oreja del festejo

David de Miranda, con el primero de su lote, al que cortó la única oreja del festejoEFE

El Domingo de Pentecostés, una de las fiestas mayores del calendario litúrgico, culmina la procesión del Rocío. La Iglesia católica celebra uno de los grandes misterios, la venida del Espíritu Santo. En Las Ventas, el cartel no es «de domingo» (es decir, modesto, para un público de aluvión ) sino uno de los que más interés han despertado.

Curiosamente, ninguno de los tres diestros están catalogados como primeras figuras pero a los tres los espera la afición madrileña. Lo cantaba Bob Dylan: «Los tiempos están cambiando…».

Por décima vez, se ha colocado el cartel de «No hay billetes», algo que ni los más aficionados esperábamos : ¡gracias, Urtasun! Da gloria ver los tendidos de Las Ventas abarrotados, con mucha presencia de gente joven.

Los toros de Alcurrucén, de encaste Núñez, pueden salir abantos pero suelen ser encastados, interesantes. Los de esta tarde, serios, bien armados, han mostrado casta, movilidad, emoción… Una gran corrida de toros. Sólo David de Miranda ha cortado un trofeo.

El malagueño Fortes cuajó una gran actuación el día de San Isidro, con los bravos toros de El Torero. Muchos aficionados recuerdan sus naturales: hasta ahora, de lo mejor de la Feria. Es un ejemplo claro de haber evolucionado para bien. Lleva esta tarde un vestido inspirado en uno de Cocherito de Bilbao, el diestro que ha dado nombre a uno de los más prestigiosos Clubs Taurinos de España. (En Bilbao tomó Fortes la alternativa).

El primer toro, engatillado de pitones, sale frío –a pesar de la tarde calurosa–, cumple bien en el caballo pero pierde un poco las manos. Quita David de Miranda por impávidas saltilleras y gaoneras. Muletea Fortes con reposo y clasicismo, dibuja naturales suaves. El toro ha sido noble pero le ha faltado transmitir más emoción. Mata mal.

Recibe con suaves verónicas al cuarto, un colorao ojo de perdiz, que embiste bonancible. Ilusiona por su nombre, musical: Flauta. Le miden el castigo. Lo prueba Fortes rodilla en tierra, con mimo y torería. La faena sube en los naturales clásicos. Cuando lo aprieta más, el toro responde bien. Hemos visto muletazos buenos pero, con un toro noble, ha faltado algo, no sé bien qué, para un triunfo rotundo. Y Fortes vuelve a matar mal.

David de Miranda, con el capote ante ese segundo toro

David de Miranda, con el capote ante el segundo de la tarde, toro negro bragado, de nombre Heredero y 610 kilosEFE

El onubense David de Miranda ha triunfado dos años seguidos en la Feria de Abril. Lo apodera ahora el maestro Enrique Ponce. En este San Isidro, fue uno de los «damnificados» por el desastre ganadero de El Vellosino: los aficionados siguen preguntándose cómo pudieron sustituir esos toros a los rechazados de El Parralejo. Su crédito sigue intacto.

Supera los 600 kilos el segundo toro, serio, vuelto de pitones, que no se emplea en el capote, le busca las vueltas al caballo. Quita Víctor Hernández por saltilleras, que no ayudan a fijar al toro. Replica David por chicuelinas; repite Víctor y vuelve a darle réplica David. (Todo, por alto: ni una verónica). No han sido quites muy logrados pero el público está encantado de ver esta competencia, hoy tan poco frecuente, por desgracia.

Víctor Hernández, al quite por saltilleras

Víctor Hernández, al quite por saltillerasEFE

Los dos diestros de saludan tras ese intercambio

Los dos diestros de saludan tras ese intercambioEFE

¿Aguantará el toro, después de cuatro quites? Pues no sólo aguanta sino que embiste con fuerza, en una larga serie de estatuarios. El toro , muy encastado, repite en los derechazos y está a punto de llevárselo por delante: requiere dominio, más que dejarlo pasar. Templa bien David en los naturales de frente y recurre al encimismo. Sobran las bernadinas finales, cambiándole el viaje: suena ya el aviso. Mata con decisión: oreja. Con un toro muy bravo, muy exigente, ha sido una faena emocionante, realizada con más valor que cabeza, al elegir la técnica oportuna para dominarlo.

El quinto, muy armónico de presencia, cumple bien en el caballo. Insiste Víctor Hernández en un quite por arriba, caleserinas: no es lo mejor para un toro que tardea un poco pero que es encastado y embiste con emoción, en la muleta. De Miranda, muy firme, se queda quieto, aguanta parones; cuando el toro se para, se mete entre los pitones. En las manoletinas finales, el toro lo derriba con una zancadilla. Mata a la segunda y lo premian con una ovación.

Se presenta en esta Feria el madrileño Víctor Hernández, al que apodera Miguel Abellán. Con su valor estoico, en el estilo de José Tomás, está llamado a ser una de las sensaciones de la temporada: volverá a Las Ventas con los toros de Jandilla y, otra vez, nada menos que en la corrida de la Beneficencia. Con un estilo tan arriesgado, su gran problema es que los toros lo respeten.

El tercer toro baja con relación al segundo, hace pobre pelea en varas, renquea un poco pero se mueve. Tampoco me parece lo más adecuado que el diestro comience por alto, haciendo el poste: el toro se desgasta y va a su aire. Cuando Víctor intenta bajarle la mano, el animal acude andando, sin entregarse, desluciendo el trasteo. Mata con decisión.

El último, otro colorao ojo de perdiz, embiste fuerte, transmite mucho. Víctor Hernández, muy quieto, liga emocionantes muletazos, tragando mucho, a un toro bravo, que no acaba de humillar. Ha sido un trasteo de gran entrega, largo: suena el aviso antes de coger la espada. Como la faena se ha prolongado, suena también el segundo, después de una estoca tendida.

En la liturgia del día de hoy, Domingo de Pentecostés, se canta el himno «Veni, creator spiritus». Gustav Mahler hizo su versión en su Octava Sinfonía, la llamada «de los mil», por el elevado número de intérpretes que requiere. Mahler era un judío converso al catolicismo, por la presión de la sociedad. Quizá no llegaba a creer en el misterio religioso del Espíritu Santo, con mayúsculas. Sí creía, sin la menor duda, en ese «espíritu santo» que necesita cualquier auténtico artista para que lo ilumine y le asista en su creación. Pero esa inspiración no acude siempre que un artista la llama…

Hemos presenciado una corrida de mucho interés, con toros muy encastados de Alcurrucén, pero demasiado larga: dos horas y media pasadas. Han sonado seis avisos. El público ha disfrutado en ese insólito tercio , con cuatro quites.

Fortes ha estado bien… pero no ha llegado a estar muy bien y ha matado muy mal. David de Miranda, que ha cortado oreja, y Víctor Hernández se han entregado, han mostrado su valor impávido.

Creo que los dos han abusado del toreo por alto, dejando pasar al toro. Con reses encastadas, quedarse tan quieto tiene mucho mérito pero no es suficiente para dominar al toro, y ésa es siempre la base imprescindible de la lidia.

FICHA

  • Madrid. Plaza de Las Ventas. Domingo, 24 de mayo de 2026. Décimo quinto festejo de la Feria de San Isidro. «No hay billetes».
  • Toros de Alcurrucén, bien armados, encastados, de buen juego, en general.
  • FORTES, de sangre de toro y oro, pinchazo y estocada baja (aviso, silencio). En el cuarto, dos pinchazos, estocada y descabello (aviso, silencio).
  • DAVID DE MIRANDA, de blanco y plata, estocada trasera (aviso, oreja con protestas). En el quinto, pinchazo y estocada (aviso, ovación).
  • VÍCTOR HERNÁNDEZ, de rosa y oro, estocada (ovación). En el sexto, estocada tendida y descabello (dos avisos, ovación).
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