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La librería Shakespeare & Company en ParísWikipedia

De Shakespeare & Company a Acqua Alta: cinco librerías que son obras de arte en sí mismas

Hay establecimientos cuya historia es merecedora de un relato y otros que son simple y llanamente bellos

Este mundo está saturado de pantallas a través de las que los algoritmos nos dictan lo que nos gusta. El poder de la máquina tiene la capacidad para adelantarse a nuestras preferencias. Por ello, las librerías se alzan, en estos tiempos, como templos y oasis de calma, reflexión e incluso belleza, interior y exterior.

Estos establecimientos son de por sí bonitos por las historias que contienen. No solo las de los libros que venden, sino también las de los libreros que decidieron, un día, emprender una locura. Por ello, las librerías trascienden sus fronteras: son algo más que un sitio en el que comprar libros.

Las librerías son un lugar en el que la cultura cobra vida a través del olor del papel o el murmullo de las páginas que hojean los clientes. Algunas, además, enamoran también por su continente. La arquitectura de muchas es una obra de arte en sí misma, digna de admirarse igual que los grandes clásicos que albergan.

Visitar una librería bella es como leer un libro: los ojos se pasean con deleite por las líneas de las estanterías, los párrafos de los techos y los puntos finales de los suelos de madera. Cada una tiene una historia, pero la de algunas librerías está primorosamente escrita para el disfrute de sus lectores.

1. Shakespeare & Company (París)

La ciudad era una fiesta cuando Sylvia Beach fundó la librería más famosa del mundo. Shakespeare & Company, ubicada en pleno corazón de París, sigue siendo lugar de peregrinación para los amantes de la literatura anglosajona en la capital francesa.

Mitificada por autores como Hemingway, la librería alberga nuevos ejemplares y libros de segunda mano, pero su mejor historia se cuenta al entrar, cuando los visitantes disfrutan de la atmósfera poética que, en sí misma, emana.

2. Livraria Lello (Oporto)

Suelos de madera y techos de cristal, y, entre medias, miles y miles de libros. Qué más se puede pedir. Una mezcla de estilos modernista y neogótico contempla a esta librería decimonónica, siempre presente en las clasificaciones de las más bonitas del mundo.

Convertida en un punto turístico más de la ciudad Lello es el lugar perfecto para dejarse embaucar por el encanto de los libros y por la belleza de la casa que los contiene.

3. Selexyz Dominicanen (Maastricht)

Un templo que se convirtió en otro, el ejemplo perfecto de convergencia de libros y espiritualidad. En el corazón de los Países Bajos se reformó una iglesia para que fuera una de las librerías más hermosas del mundo.

Fue la cultura la que restauró un edificio religioso en ruinas para darle una segunda vida y permitir que volviera a ser el lugar y el destino del saber, de lo bello y de cientos de miles de personas que lo visitan cada año.

4. Acqua Alta (Venecia)

Donde en el resto de las librerías de esta lista todo es orden, aquí todo es caos. Pero el caos veneciano de este establecimiento es hermoso como pocos. Los libros se asoman aquí al precipicio de los canales de la ciudad para que los visitantes los contemplen y se deslumbres por otra joya de Venecia.

El nombre no es casualidad, y cada vez que, por la marea alta, se inunda el establecimiento, el dueño tiene que proteger los libros con, por ejemplo, las góndolas en las que los exhibe.

5. El Ateneo (Buenos Aires)

La cultura se solapa en este establecimiento argentino. Un teatro, el Grand Splendid, reconvertido en una de las librerías más emblemáticas y bellas del mundo. Más de un siglo de historia contemplan al edificio que ahora es un hogar de la palabra escrita.

El Ateneo es el lugar idóneo para perderse contemplando el esplendor de su cúpula decorada y sus balcones y ornamentaciones originales.