Gran amante de la cultura oriental, que conoce en profundidad gracias a sus viajes a China, Mongolia y Japón, gran parte de la obra de László Krasznahorkai tiene al extremo oriente como escenario y protagonista. En Al Norte la montaña, al Sur el lago, al Oeste el camino, al Este el río László Krasznahorkai no plantea una novela, sino un viaje interior, místico, a Japón, por los caminos que conducen a un monasterio vinculado con el príncipe de Genji, y u jardín, el más hermoso del mundo.