Ilustración a partir de una fotografía de José María Pemán
Intelectuales niegan en el CEU que hubiera un «páramo cultural» durante el franquismo
Un encuentro en la Universidad CEU San Pablo reivindica la figura y obra de escritores como Luis Rosales, Agustín de Foxá, Mercedes Salisachs, Álvaro Cunqueiro, Edgar Neville y José María Pemán
La Facultad de Humanidades y Comunicación de la Universidad CEU San Pablo acoge los días 6 y 7 de noviembre el congreso titulado «La feracidad del páramo (1939-1960). Escritores inolvidables», una iniciativa conjunta del CEU y la Fundación Cultural Ángel Herrera Oria que busca poner en valor, sin filtros ideológicos, a los autores literarios de la posguerra española.
A lo largo de estas dos jornadas, especialistas de distintos ámbitos abordarán la trayectoria y legado de figuras como Luis Rosales, Agustín de Foxá, Mercedes Salisachs, Álvaro Cunqueiro, Edgar Neville y José María Pemán, entre otros escritores que, pese al paso del tiempo, siguen despertando admiración y estudio, señala Europa Press.
Durante la apertura del encuentro, su coordinador, Enrique García-Máiquez, justificó la celebración del congreso como respuesta a una «necesidad de reivindicar a estos autores», movida tanto por «el placer de la lectura» como por un cierto espíritu lúdico.
«Al final, los que vamos a celebrar el año Franco que propuso el Gobierno vamos a ser nosotros celebrando la literatura de entonces», ironizó, aludiendo con humor a la conmemoración del 50.º aniversario del fallecimiento del dictador promovida por el Ejecutivo de Pedro Sánchez.
García-Máiquez denunció también el sesgo ideológico que, a su juicio, ha condicionado durante décadas la memoria cultural. «Es parte de la batalla cultural protestar por la dispensación de olvidos y premios siempre sesgada políticamente», afirmó.
En cuanto a los autores estudiados, el coordinador del congreso señaló tres enseñanzas esenciales que pueden extraerse de su obra. La primera, una conciencia de «responsabilidad» que les alejaba del enfrentamiento fratricida. «Incluso los más costumbristas, al leerlos, reflejan que han vivido la guerra y saben que no se puede frivolizar con el frentismo ni con el cainismo. Su literatura está anclada en el sentido común, en el sentido de nación y en el deber de restañar heridas», subrayó.
Como segunda lección, García-Máiquez resaltó la actitud crítica de muchos de estos escritores hacia la realidad de su tiempo, incluso siendo, en muchos casos, vencedores de la Guerra Civil. A su juicio, esta crítica se expresaba mediante una «leve ironía» que no rompía con los valores fundamentales, sino que evidenciaba una sorprendente «libertad de pensamiento».
En tercer lugar, destacó el cuidado por la calidad literaria que todos ellos mostraron en sus respectivos géneros, ya fuera la poesía, la novela o el ensayo.
Por su parte, la rectora de la Universidad CEU San Pablo, Rosa Visiedo Claverol, centró su intervención en desmontar el estereotipo del «páramo cultural» que, según señaló, se ha proyectado sobre las décadas posteriores a la guerra civil española. A su juicio, esta percepción negativa se debe a una «condena extendida hacia el régimen político de entonces» que, por simple contigüidad, ha empañado también la valoración del arte y la literatura de ese periodo.
«Pareciera que la vida española estuviera afectada por una especie de tara que impedía que pudiera surgir una obra meritoria», observó Visiedo.
Sin embargo, matizó que al aproximarse a esa etapa «sin prejuicios ni anteojeras ideológicas» se revela una realidad distinta, caracterizada por «un panorama cultural muy distinto al proclamado durante mucho tiempo», con abundancia de «figuras de primer nivel» y un notable dinamismo creativo, incluso dentro de las limitaciones propias de aquella época.
El congreso pretende, en definitiva, abrir una ventana libre de dogmas sobre un periodo literario que, lejos de ser estéril, fue fecundo en nombres, obras y pensamientos, y cuya recuperación crítica puede enriquecer el debate cultural contemporáneo.