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Bette Davis y Jean Crawford y autorretratos de Gauguin y van Gogh regalados mutuamente

Fotograma de Bette Davis y Joan Crawford y autorretratos de Gauguin y Van Gogh regalados mutuamenteWikimedia Commons

Cuatro rivalidades míticas de la cultura: de Van Gogh y Gauguin a Bette Davis y Joan Crawford

La historia de la cultura no se puede entender, en muchas ocasiones, sin las enemistades entre grandes talentos que, movidos por posicionarse en el estrellato, llevaron sus capacidades a límites inimaginables

La historia de las artes ha estado marcada por rivalidades que han resonado a lo largo de los siglos. Filósofos, artistas, escultores, escritores o intérpretes han protagonizado duelos destinados a demostrar quién era el mejor.

En muchos casos, estos enfrentamientos impulsaron la creatividad y el talento de sus protagonistas hasta límites a los que, sin la presencia de su némesis, no habrían sido capaces de llegar. Hollywood, el postimpresionismo en Francia, el Barroco en Roma o el Renacimiento en Florencia han sido algunos de los campos de batalla de estas guerras de talento.

Bette Davis y Joan Crawford

El Hollywood dorado de mediados del siglo XX fue testigo de una tensa relación entre dos de sus grandes estrellas, Bette Davis y Joan Crawford. Movidas por celos profesionales y conflictos personales, la enemistad entre ambas ha pasado a la historia del cine hasta el punto de haber sido adaptada a una serie de televisión, Feud: Bette and Joan.

La situación se remonta a 1935, cuando en el rodaje de Vivamos hoy, Crawford sedujo a quien era el interés amoroso de Davis, Franchot Tone, con el que acabó casándose.

Feud: Bette and Joan (Disney+)
Disney+ acaba de incorporar a su catálogo una excelente serie. Feud: Bette and Joan (2017) recrea en sus ocho entregas la rivalidad entre dos grandes estrellas de Hollywood como eran Bette Davis y Joan Crawford. Lo hace con unas convincentes Susan Sarandon como Bette Davis y Jessica Lange en el papel de Joan Crawford con el rodaje de ¿Qué fue de Baby Jane? como epicentro del terremoto entre las dos.

Fotograma de la serie Feud: Bette and Joan

Desde entonces comenzó la histórica rivalidad, que alcanzó su punto más crítico en el rodaje de ¿Qué fue de Baby Jane? La grabación estuvo repleta de enfrentamientos y, aunque Bette Davis fue nominada al Óscar y Crawford no, esta última ofreció a las otras nominadas recoger el galardón en caso de que no pudieran asistir. Finalmente, Crawford recogió el Óscar ante Davis en nombre de Anne Bancroft, quien no pudo asistir.

Van Gogh y Gauguin

La que fue en inicio una relación de amistad y respeto mutuo terminó estallando con el famoso episodio del corte de la oreja de Van Gogh. Vincent conoció a Gauguin cuando se trasladó a París, la ciudad a la que acudían todos los aspirantes a artistas del momento y donde ambos se relacionaron con otros referentes postimpresionistas como Pissarro o Cézanne.

Autorretrato (1889)

Autorretrato de Vincent van Gogh(1889)

Vincent tenía el sueño de crear una comunidad de artistas, para lo que se trasladó a Arlés estableciéndose en la célebre casa amarilla. Ninguno de los artistas acudió a la llamada del neerlandés, por lo que Theo van Gogh –su hermano y marchante de arte de varios artistas postimpresionistas– terminó convenciendo a Gauguin de que se fuera a Arlés tras un significativo incentivo económico. La convivencia acrecentó sus diferencias creativas, la pintura natural y con una gran carga emocional de Vincent frente a la pintura de memoria y más fantasiosa de Gauguin, así como las diferencias sobre los colores.

La situación se salió de control y tras una fuerte discusión Van Gogh se cortó la oreja. Gauguin no pudo aguantar más la personalidad de Vincent y se terminó marchando. Nunca más volvieron a verse.

Bernini y Borromini

La rivalidad y enemistad entre ambos, tanto profesional como laboral, definió el arte de Roma en el siglo XVII impulsando el nuevo estilo barroco a límites inimaginables. Por una parte, Bernini era un hombre extrovertido y con un talento nato que lograba ganarse la simpatía de cualquiera que se cruzase en su camino. En el otro extremo, Borromini era un hombre tímido y retraído, un genio incomprendido absorto en alcanzar la perfección técnica.

Workers mount a scaffolding around the baldachin of St. Peter's basilica to start its restoration on February 21, 2024 in the Vatican. The large Baroque sculpted bronze canopy over the high altar of St. Peter's Basilica by artist Gian Lorenzo Bernini dated from 1634. (Photo by Andreas SOLARO / AFP)

El baldaquino de San Pedro, obra de BerniniAFP

Bernini logró, con su personalidad arrolladora, ganarse el favor de varios pontífices: Urbano VIII, Inocencio X y Alejandro VII. Gracias a esto logró grandes encargos como el Baldaquino de San Pedro o la Plaza de San Pedro. Borromini tuvo que conformarse con el segundo lugar y soportó grandes injusticias como la vez que su rival le quitó, de improviso, el proyecto de la Fuente de los Cuatro Ríos. En 1667, tras una crisis, el infeliz arquitecto se arrojó sobre su espada y falleció al día siguiente.

Leonardo da Vinci y Miguel Ángel

Si el Barroco giró en torno a la rivalidad de Bernini y Borromini, el Renacimiento experimentó su propio duelo de titanes entre Leonardo da Vinci y Miguel Ángel Buonarroti. Este último, 23 años más joven, irrumpió en el panorama artístico con un talento natural que revolucionó el arte. El choque entre estos dos artistas renacentistas quedó constatado por su contemporáneo Giorgio Vasari, uno de los primeros historiadores del arte.

Posible autorretrato de Leonardo da Vinci

Posible autorretrato de Leonardo da Vinci

Ha pasado a la historia una anécdota –a lo mejor inventada o exagerada– en la que Miguel Ángel se burló en un encuentro público con Leonardo por no haber sido capaz de completar una estatua ecuestre de bronce. En 1503 comenzó un conflicto artístico entre ambos cuando el gobierno de Florencia los contrató para pintar frescos enfrentados en el Salón de los Quinientos. No obstante, este duelo no llegó a materializarse nada más empezar. Miguel Ángel marchó a Roma ante la llamada de Julio II y Leonardo se fue a Milán.

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