Ole von Uexkull, director ejecutivo de la fundación sueca Right Livelihood Award, este jueves en Estocolmo
Qué es el Nobel Alternativo, el premio que reconoce a quienes buscan soluciones para el mundo actual
Dentro de sus nominados se encuentran activistas por la paz, ecologistas y defensores de los derechos de niños y mujeres
A lo largo de la historia han surgido diversos premios, movimientos e incluso corrientes de opinión en respuesta a los Premios Nobel. Algunos nacen porque se considera que sus categorías son limitadas y dejan fuera temas relevantes; otros buscan ampliar o complementar las ya existentes; o incluso hay algunos que prefieren dar protagonismo al humor y a los datos curiosos, recordando que estos también forman parte del conocimiento y la cultura.
A partir de esto nace el galardón internacional Right Livelihood o el Nobel Alternativo, una premiación que se entrega anualmente en el Parlamento sueco para homenajear y dar visibilidad a aquellas personas u organizaciones que trabajan en la búsqueda y aplicación de soluciones para los cambios urgentes que necesita el mundo actual. Dentro de sus nominados se encuentran activistas por la paz, ecologistas y defensores de los derechos de niños y mujeres.
El Premio Right Livelihood, conocido a veces como el «Nobel alternativo», se entrega cada año en el Parlamento sueco y fue creado por Jacob von Uexkull en 1980.
El Premio Nobel Alternativo fue creado por el escritor Jakob von Uexküll, debido a que consideraba que las categorías de premiación en los Premios Nobel eran muy limitadas; deseaba honrar a personas que presentaran soluciones a temas que no fueran específicos como la contaminación, las guerras nucleares, la pobreza, la violación de derechos y otros temas más relacionados con lo social.
Sin embargo, tras el rechazo de sus propuestas en la Fundación Nobel, decidió crear la fundación Right Livelihood. Como son considerados una respuesta a los Premios Nobel, hoy en día se celebran, normalmente, el día anterior a estos premios.
Desde su creación en Suecia, 203 personas y organizaciones de 81 países han sido reconocidas por su labor en el mundo. Su objetivo es destacar personas y movimientos que proponen soluciones éticas y eficaces frente a problemas actuales; sin embargo, esta premiación no establece categorías fijas, aunque históricamente la organización ha destacado que su compromiso va dirigido a activistas orientados a la paz, la justicia y la sostenibilidad.
El galardón se entrega cada año a cuatro personas u organizaciones que cumplan con su objetivo con mayor eficacia, y el premio monetario se reparte entre ellos, siendo un total de 230.000 dólares, que van destinados al desarrollo de su causa. Los ganadores son elegidos por un jurado internacional formado por miembros de la organización.
En algunas ocasiones, el jurado entrega un Premio Honorario, que va dirigido a aquellas personas o grupos cuyos trabajos deben ser reconocidos, pero que no necesitan principalmente un apoyo económico. Esto se debe a que uno de sus objetivos es facilitar la continuidad de las actividades de los galardonados, ofreciendo un apoyo a largo plazo, además de una protección en casos de riesgo y acompañamiento para fortalecer la proyección de sus ideas e iniciativas.
El pasado 2025, el premio fue ganado por la activista taiwanesa Audrey Tang, cuya propuesta se basó en «impulsar el uso social de la tecnología digital para fortalecer la participación ciudadana, renovar la democracia y sanar divisiones». Ganó el premio por avanzar en el uso social de la tecnología digital para empoderar a los ciudadanos, renovar la democracia y sanar divisiones, según dice la organización.
En este mismo ámbito, existen también los Anti-Nobel, que también son llamados los Premios Ig Nobel, siendo un juego de palabras en inglés que en español significa «innoble». Este galardón celebra y premia logros científicos inusuales o humorísticos que hacen reír. Los Ig Nobel fueron creados en 1991 por Marc Abrahams, y su propósito era atraer a todas aquellas personas a las que no les interesa la ciencia porque les parece aburrida, para demostrar que los científicos también son seres humanos con sentido del humor.
Los Anti-Nobel presentan categorías similares a los Premios Nobel, como física, química, medicina, literatura, economía y paz, pero también incluyen biología, ingeniería, salud pública e investigación interdisciplinar. Algunas de las ideas ganadoras son la demostración de cómo una vaca disfrazada de cebra repele las moscas y que las uñas de los pies crecen menos con la edad. Son hallazgos científicos extraños y curiosos, pero premiados en este evento.
Igualmente, en los años 50 surgió un movimiento llamado Anti-Novela que buscaba desafiar la novela tradicional y sus formatos cerrados. Figuras destacadas como Jean-Paul Sartre, Raymond Queneau, Maurice Blanchot y Alain Robbe-Grillet enfatizaron que su propósito era la simplicidad, la brevedad y la claridad por encima de la complejidad, la extensión y la ambigüedad que traían las novelas habituales.
Tanto los premios como los movimientos son conceptos que comparten la idea de desafiar las normas establecidas, resaltando la creatividad, el humor o la simplicidad. Ellos ofrecen una visión de cómo el humor, la crítica y el pensamiento poco convencional pueden coexistir con trabajos intelectuales o artísticos más formales.