Ernest Urtasun
El Ministerio de Cultura amplía el Bono Cultural a solicitantes de asilo y jóvenes extranjeros extutelados
Ernest Urtasun defiende la iniciativa ante las críticas por supuestos usos indebidos y asegura que el 70% de los jóvenes de 18 años ya acceden a la ayuda
El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha adelantado este martes las novedades del Bono Cultural Joven tras el Consejo de Ministros. Antes de desgranar los dos grandes cambios de la iniciativa, ha aprovechado la ocasión para salir al paso de las críticas por el —según ha defendido— escaso, pero existente, uso fraudulento del Bono Cultural, atribuyendo a «bulos» las informaciones sobre su supuesto uso en discotecas o en espacios prohibidos.
Con la intención de mantener el «éxito» de esta iniciativa, ha explicado el objetivo de los dos cambios: «Garantizar una mayor igualdad de oportunidades y evitar que la cultura se entienda como un mero elemento de consumo, para pasar a ser un derecho fundamental que permita que la creación esté presente».
Montaje de Ernest Urtasun y la tarjeta del Bono Cultural
Según ha detallado, en 2025 el 70% de los jóvenes de 18 años accedieron al Bono Cultural. Su objetivo, ha insistido, es que todos los jóvenes, con independencia de su origen, puedan beneficiarse de la ayuda. «Son los jóvenes en entornos más desfavorecidos los que no tienen acceso al Bono Cultural», ha recalcado, insistiendo en la brecha social que pretende corregir la medida.
En resumidas cuentas, la principal novedad consiste en la ampliación del alcance social del programa, de manera que podrán ser beneficiarios los solicitantes de asilo, las personas acogidas a protección temporal, así como los jóvenes extranjeros extutelados que se encuentran en trámites para obtener el permiso de residencia.
La otra incorporación apunta directamente al uso del bono. El objetivo es que los jóvenes no sean solo consumidores culturales, sino también participantes activos en la creación. «Cuando se concibió estaba dirigido al consumo y ahora puede usarse para la creación cultural. Ahora lo van a poder usar para comprarse una guitarra o para hacer un taller literario», ha afirmado.
La idea, en palabras del ministro, es que el bono no termine únicamente en entradas de cine o conciertos, sino también en instrumentos o formación artística.
«Esta medida pretende que los jóvenes no sean espectadores de la cultura, sino que sean protagonistas», ha concluido Ernest Urtasun, cerrando una intervención en la que el Bono Cultural ha vuelto a situarse como una de las banderas del departamento.