La firma de Cervantes en el documento
El Ministerio de Cultura blinda un documento notarial de Cervantes ante su subasta en Madrid
El Ministerio de Cultura inicia el procedimiento de inexportabilidad de un protocolo de 1593 firmado por Miguel de Cervantes, que sale a puja con un precio de salida de 120.000 euros
El Ministerio de Cultura ha activado el mecanismo de protección urgente para evitar que un documento notarial firmado por Miguel de Cervantes abandone España tras su venta en subasta. El expediente de inexportabilidad afecta a un protocolo fechado en Sevilla el 8 de julio de 1593, que saldrá a puja este miércoles en Madrid con un precio inicial de 120.000 euros.
La medida actúa como un freno administrativo inmediato: impide la salida del bien del país mientras se evalúa su posible declaración como patrimonio cultural. El objetivo es asegurar su conservación en territorio nacional hasta que la comunidad autónoma competente, previsiblemente Andalucía, decida su inclusión en alguna de las figuras de protección previstas en la ley.
Escritura notarial firmada por Miguel de Cervantes
El documento procede de los fondos notariales del escribano Luis de Porras, conservados en el Archivo Histórico Provincial de Sevilla. Según la documentación histórica, habría sido arrancado del protocolo original en el siglo XIX, aunque no existe certeza sobre el momento exacto de esa sustracción.
Su relevancia no reside en una supuesta carta autógrafa del autor de El Quijote, sino en su valor archivístico. Los especialistas destacan que forma parte del entramado documental en el que aparece la firma de Cervantes en su actividad administrativa, un elemento clave para el estudio de su biografía y del funcionamiento institucional de la época.
El caso no es nuevo. En 1998, cuando el documento reapareció en una subasta en Barcelona, la Junta de Andalucía ya reclamó su titularidad pública. El conflicto llegó a los tribunales y se apoyó no solo en la firma atribuida a Cervantes, sino también en indicios archivísticos, como un asiento coincidente en los índices notariales de la época.
La vía judicial quedó cerrada en 2007 con una sentencia de la Audiencia Provincial de Palma de Mallorca, que impidió su restitución al archivo sevillano. Desde entonces, la administración andaluza ha insistido en fórmulas de protección administrativa para evitar su dispersión internacional.
La casa Durán Arte y Subastas será la encargada de ofrecer la pieza al mejor postor. Se trata de una hoja de 31,4 por 20 centímetros, escrita por ambas caras en papel de hilo con filigrana. El estado de conservación es aceptable, con una leve corrosión provocada por la tinta que no dificulta su lectura.
La subasta abre así un nuevo capítulo en la historia de un documento que, más allá de su valor económico, vuelve a situar en el debate público la frontera entre el comercio del patrimonio y su protección institucional.