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El presunto hallazgo de nuevos cuentos de Chaves Nogales sobre la Guerra Civil

En definitiva, mientras no aparezca algún testimonio firme que demuestre que Chaves Nogales escribió escribió estos relatos (o que no los escribió), yo me quedo en la duda…

Imagen del libro Guerra total, de editorial Renacimiento

Imagen del libro Guerra total, de editorial RenacimientoEl Debate / EFE

Acaba de aparecer un libro que se presenta como un acontecimiento literario. Lo merece, sin duda, si cumple lo que promete: diez relatos de Chaves Nogales sobre la guerra civil, que suponen la continuación del gran libro A sangre y fuego.

El problema nace de que esa atribución es discutible: ha surgido ya la inevitable polémica. Intento ofrecer aquí escuetamente los datos objetivos indispensables para que el lector saque sus propias conclusiones.

Coincidimos muchos en creer que Manuel Chaves Nogales (Sevilla, 1897 – Londres, 1944) es uno de los más grandes periodistas españoles de todos los tiempos, junto a Larra, José Pla, Julio Camba… Coincide con ellos en una virtud básica: la agudeza de visión, la lucidez, el no hacerse ilusiones. Añade a eso otra cualidad, literariamente decisiva: la precisión, la exactitud, lo contrario de la retórica banal, por desgracia tan frecuente, en el periodismo. Muchas veces, utiliza Chaves la técnica de los «pequeños detalles verdaderos» que propugnaba Stendhal. Por eso, lo que escribe suele ser creíble, verosímil.

Como he comentado en mi amplio prólogo a la reciente edición de su libro Juan Belmonte, matador de toros (ed. Almuzara), Chaves Nogales fue siempre una firme defensor de la República, del liberalismo y de la democracia. Se opuso radicalmente tanto al comunismo como al fascismo y al nacionalsocialismo.

Se han repetido mucho las frases en las que se autorretrata, con ironía:

«Un pequeño burgués liberal, ciudadano de una república democrática y parlamentaria. Antifascista y antirrevolucionario por temperamento. Odio insuperable a la estupidez y la crueldad».

Manuel Chaves Nogales

Manuel Chaves NogalesLa Voz

Un personaje tan lúcido no podía dejar de sentir horror ante las barbaries de la guerra civil, fuera cual fuera el que las cometiera:

“Me encontré en pleno régimen soviético… La estupidez y la crueldad se enseñoreaban de España… Idiotas y asesinos han actuado con idéntica intensidad en los dos bandos… La sangre derramada por las cuadrillas de asesinos que ejercían el terror rojo en Madrid… “

Su conclusión es desoladora:

«La causa de la libertad no había en España quien la defendiese».

Su lealtad con el gobierno de la República llegó hasta que éste salió de Madrid. A partir de entonces, Chaves se exilió: primero, en Francia; luego, ante el avance alemán, en Inglaterra. En los dos países, continuó dedicándose al periodismo, con éxito. Murió en Londres, el 8 de mayo de 1944.

Imagen del libro 'Guerra total', de editorial Renacimiento

Imagen del libro Guerra total, de editorial RenacimientoEFE

En la posguerra, el primer libro de Chaves que circuló en España fue su biografía de Juan Belmonte, publicada en Libro de Bolsillo de Alianza Editorial en 1969, con epílogo de Josefina Carabias. Aunque él no era aficionado a los toros, es uno de los libros de tema taurino más apasionantes que conozco, por la extraordinaria personalidad de Belmonte y por la calidad literaria de Chaves.

Poco a poco, fuimos conociendo otros libros suyos. Por ejemplo, el divertidísimo El maestro Juan Martínez, que estaba allí, en el que cuenta la historia real de una pareja de bailarines de flamenco a los que contrataron para actuar en Rusia y les sorprendió allí el estallido de la Revolución…

Han contribuido decisivamente a la popularidad de Chaves Nogales los editores de sus obras: entre otros, María Isabel Cintas (Obra narrativa completa), Yolanda Morató (Diarios de la Segunda Guerra Mundial) y Abelardo Linares (varios títulos, en Editorial Renacimiento). También, ensayistas como Andrés Trapiello, Antonio Muñoz Molina, Ignacio F. Garmendia, Juan Carlos Mateos… Curiosamente, todos ellos lo admiran pero discrepan en sus análisis, lo que ha dado lugar ya a no pocas polémicas.

Tanto desde el punto de vista literario como político, tiene gran importancia A sangre y fuego, un conjunto de relatos sobre la guerra civil. Leer hoy su terrible prólogo nos sigue estremeciendo. Antonio Muñoz Molina lo compara con Orwell y con Grossmann.

Lo elogia enormemente Andrés Trapiello, en su libro Las armas y las letras:

«No se parecía a nada ni le conocíamos a nadie un coraje semejante, hablando de la guerra. Era el eslabón perdido que habíamos estado buscando a ciegas, durante años».

Lo adscriben algunos a lo que se ha llamado «la tercera España»… Más allá de las etiquetas, no cabe negar el compromiso republicano de Chaves pero tampoco su desengaño, ante la realidad que vivió. De hecho, si hoy alguien se atreviera a escribir algunas de las frases de Chaves Nogales, le tacharían, sin duda, de «franquista» o de «facha». Pero las dijo un republicano azañista

'A sangre y fuego' y 'Guerra total'

Este preámbulo nos sitúa ante el libro que acaba de publicarse. En los años noventa, dio a conocer A sangre y fuego Abelardo Linares, poeta sevillano, ensayista, bibliófilo, poseedor de una extraordinaria biblioteca sobre nuestra guerra civil y polemista.

Él es también el editor del libro Guerra total, en un doble sentido: como autor de la edición y epílogo del volumen y como director de la editorial Renacimiento, que lo publica, en una cuidada edición de tapa dura.

El texto de la cubierta

Como la ficha de un libro debe reflejar los datos de la portada (interior), reproduzco ahora todo el texto de la cubierta (exterior), con su tipografía, que busca atraer la atención del lector, con una información amplia y clara:

«MANUEL CHAVES NOGALES.

Guerra total. Episodios de la guerra civil española.

RENACIMIENTO. BIBLIOTECA CHAVES NOGALES.

Primerísima edición con

OCHO RELATOS INÉDITOS

de los diez en total que forman esta

continuación de A sangre y fuego.

PRÓLOGO DE Ignacio Martínez de Pisón.

EDICIÓN Y EPÍLOGO DE Abelardo Linares. DIBUJOS DE Josep Bartolí».

El contenido del libro

Comprende seis partes:

  • 1/ PRÓLOGO de Ignacio Martínez de Pisón: «El fenómeno Chaves Nogales» (7 páginas). Además de los habituales elogios, lo compara con Irene Nemirovski y su Suite francesa.
  • 2/ NUESTRA EDICIÓN (4 páginas). Informa de que estos relatos aparecieron, en 1937, en Madrid, semanario español de París para toda Francia, «dirigido en la sombra por nuestro escritor». No dice con qué nombre de autor aparecieron.
  • 3/ GUERRA TOTAL (162 págs., de la 21 a la 183). El texto de los diez relatos.
  • 4/ EPÍLOGO de Abelardo Linares: «LO QUE YA SABEMOS DE CHAVES NOGALES Y LO QUE NO SABEMOS AÚN» (90 páginas, de la 183 a la 273). Justifica los motivos por los que atribuye estos relatos a Chaves Nogales.
  • 5/ PROCEDENCIA DE LOS TEXTOS (1 página). Indica el título de cada relato, el nombre del autor con que aparece publicado, la revista y la fecha.
  • 6/ APÉNDICES (49 páginas, de la 273 a 322). 10 textos de varios autores y 11 fotocopias de varias publicaciones.
  • Quiere esto decir que hasta la página 273 no se entera claramente el lector de con qué nombre se publicaron por primera vez estos textos.

Los nombres de los autores

Solamente los dos primeros relatos aparecieron con el nombre de Chaves Nogales. Los otros ocho, se publicaron con otros nombres: el tercero, Eduardo Borrás; cuarto y noveno, Enrique Albrit; quinto, Lumo Reva; sexto, Fernando de la Milla; séptimo, Ruiz Vilaplana; octavo, Rafael Delgado; décimo, Rafael D. Almagro.

Lo más curioso es que todos éstos son nombres de escritores que existieron realmente y que fueron amigos de Chaves Nogales (o sus seudónimos).

Manuel Chaves Nogales, en una imagen facilitada por la editorial Espasa en 2011

Manuel Chaves Nogales, en una imagen facilitada por la editorial Espasa en 2011EFE

La polémica

Como gran especialista en esta época, Abelardo Linares conoce de sobra a estos autores y ha publicado obras de alguno de ellos en Renacimiento, su editorial.

A pesar de eso, dedica ahora 90 páginas a intentar demostrar que estos relatos, que él ha encontrado, también los escribió Chaves Nogales, aunque no los publicara con su nombre.

Aduce para ello varias razones: Chaves Nogales usó el seudónimo «Juan Martín» (fácilmente relacionable con su personaje Juan Martínez). El semanario Madrid publicó muchos artículos de Chaves. En esa revista también hay muchos textos sin firma. Estos relatos continúan el género de A sangre y fuego. A todo esto añade su personal olfato literario, como gran conocedor de la obra de Chaves.

Su conclusión es tajante: «Quien quiera negar que Chaves Nogales es el autor de estos relatos deberá aportar datos concretos y argumentos».

Pero la prueba se puede invertir: es a él, el autor del hallazgo, a quien corresponde demostrarlo con datos. Eso es lo que ha intentado hacer en ese largo epílogo de 90 páginas.

Una duda muy razonable

¿Es Chaves Nogales el autor de estos relatos? No está claro. Entusiasmado con su hallazgo, Abelardo Linares afirma rotundamente que sí . En cambio, Yolanda Morató, otra gran especialista, lo niega, calificándolo como el «gran bulo editorial del año».

Si dos grandes especialistas, que saben de Chaves Nogales mucho más que yo, discrepan tan radicalmente, ¿cómo iba a pretender resolver la cuestión un ingenio lego como yo? ¡Líbreme Dios, por cierto, de entrar en estas agrias polémicas! Pero sí puedo expresar dos dudas, que me parecen razonables:

1/ ¿Por qué iba a publicar con seudónimo Chaves Nogales estos cuentos en París, en 1937, sin temor alguno a una posible represión?

2/ Si hubiera querido usar un seudónimo, ¿por qué no se inventó uno, con lo fácil que es, sino que utilizó los nombres reales de escritores conocidos, amigos suyos, o sus seudónimos?

No alcanzo a comprender la razón… Pero esto me plantea una nueva pregunta: si Chaves Nogales no escribió estos cuentos, ¿por qué se parecen a los de A sangre y fuego?

Durante la Guerra Civil hubo una numerosa pero silenciosa tercera España que se negó a identificarse ni con el bando nacional ni con el revolucionario. A esa tercera España pertenecía el periodista Manuel Chaves Nogales que, aunque republicano, renegó de la anarquía, violencia y totalitarismo en el que cayó la República en manos de comunistas, socialistas y anarquistas. Director del diario Ahora a punta de pistola bajo la inquisitorial mirada de los milicianos, terminó desertando y marchándose a Francia desencantado de un Manuel Azaña al que había respaldado. En A sangre y fuego recoge una serie de cuentos inspirados en sus experiencias personales durante la contienda.

Portada de 'A sangre y fuego'Libros del Asteroide

El sentido común nos dice que, en ese momento, los relatos breves sobre episodios reales de la guerra civil constituían un género literario que tenía éxito y que cultivaban no pocos escritores de los dos bandos. Por supuesto, A sangre y fuego, con su gran calidad, había contribuido a popularizarlo. No me parece inverosímil que Chaves Nogales decidiera crear, en la revista Madrid, una sección dedicada a este género y que animara a escribir relatos de esa línea a algunos escritores amigos suyos, que estaban entonces cerca de él.

Si se comparan estos relatos con los incluidos en A sangre y fuego, los que acabamos de conocer muestran tres novedades indiscutibles: 1/ Aparecen los nazis. 2/ Se desarrolla alguno en el País Vasco. 3/ Poseen un tono absolutamente pro-republicano.

¿Tienen estos nuevos relatos la misma calidad literaria que los de A sangre y fuego? Me parece discutible. Por supuesto, impresionan, por los hechos terribles que narran. Alguno de ellos me parece demasiado sencillo. En algún caso, encontramos lo mejor, lo más cercano a Chaves Nogales: la aparición, por detrás de la anécdota, de algún conflicto moral. De todos modos, las valoraciones literarias no son tan tajantes como un teorema matemático.

En definitiva, mientras no aparezca algún testimonio firme que demuestre que Chaves Nogales escribió escribió estos relatos (o que no los escribió), yo me quedo en la duda…

Una nota final. Si se demuestra que son de Chaves Nogales, no le hacen mucho favor. Su grandeza no es sólo literaria sino moral: denunciar los horrores de los dos bandos, no sólo de uno. Pero comprendo que esto le encante a los que están empeñados en reivindicar una República inmaculada que, por desgracia, no existió.

FICHA

  • Manuel Chaves Nogales: Guerra total. Episodios de la guerra civil española.
  • Prólogo de Ignacio Martínez de Pisón. Edición y epílogo de Abelardo Linares.
  • Dibujos de Josep Bartolí i Guiu.
  • Sevilla, ed. Renacimiento, colección Biblioteca Chaves Nogales, abril de 2026, 322 páginas.
  • ISBN: 979-13-87939-80-9.
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