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El último concierto con entrada de The Beatles

El último concierto con entrada de The BeatlesInstagram: Jim Marshall

Seis décadas después, salen a la luz imágenes inéditas del último concierto de The Beatles

Un libro rescata fotografías de Jim Marshall tomadas en Candlestick Park en 1966 y reconstruye la última actuación en directo del grupo en Estados Unidos

29 de agosto de 1966. Los Beatles ofrecen su último concierto de pago en Candlestick Park, en San Francisco. El viento helado, inusual para la época estival, aunque frecuente en el singular clima de la zona de la bahía, no impidió que Paul McCartney, John Lennon, George Harrison y Ringo Starr desataran el fervor de los 25.000 asistentes.

La cifra, pese a ser alta, queda muy lejos de los estadios que hoy llenan Shakira o Bad Bunny, aunque la comparación se imponga casi sola. ‘La casita’ y el uso masivo de teléfonos móviles en los conciertos de Bad Bunny dibujan un presente muy distinto: frente a esas pantallas encendidas y esa experiencia fragmentada, hubo un tiempo en el que el público se entregaba sin mediaciones, con la mirada fija en el escenario y la música como único centro posible, en su plenitud más absoluta.

Una de las fotografías inéditas

Una de las fotografías inéditasInstagram: Jim Marshall

El show de The Beatles apenas duró 33 minutos —11 canciones—. Las últimas estrofas del concierto llegaron con una versión de Long Tall Sally, un tema de Little Richard. Aquella noche, Ringo Starr no interpretó ninguna canción: se limitó a permanecer a la batería durante toda la actuación.

Otra de las fotografías inéditas

Otra de las fotografías inéditasInstagram: Jim Marshall

El público ignoraba que aquel sería el último concierto de la banda, pero lo era. Los propios miembros del grupo, conscientes de ello, decidieron llevar una cámara fotográfica al escenario y retratarse de espaldas al público como recuerdo de despedida.

Una de las fotografías inéditas

Una de las fotografías inéditasInstagram: Jim Marshall

Esa nostalgia anticipada no terminó ahí. Paul McCartney pidió a un asistente que grabara el concierto en un casete de audio. La cinta, sin embargo, se cortó de forma abrupta durante la interpretación final de Long Tall Sally, al agotarse el espacio de grabación. Hoy, aquel registro histórico puede encontrarse con relativa facilidad en internet.

Aquella velada, además, tuvo un carácter excepcional en lo fotográfico: solo un fotógrafo recibió un pase de acceso total, con libertad absoluta para moverse por el recinto y captar cada ángulo del espectáculo. Fue Jim Marshall.

Una de las fotografías inéditas

Una de las fotografías inéditasInstagram: Jim Marshall

Seis décadas después de aquellas imágenes únicas, ve la luz The Beatles by Jim Marshall: Live at Candlestick Park, un libro que reúne ese material y reconstruye, a través de la mirada del fotógrafo, los momentos clave de aquel antes y después.

Sin embargo, en aquel momento nada de eso tenía la forma de un final. No hubo conciencia de cierre ni gesto de despedida compartida con el público. El concierto terminó como tantos otros, entre el ruido, la distancia y la rutina de una gira que parecía continuar. Solo el paso del tiempo acabaría otorgándole su verdadera dimensión.

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