Feria del Libro de 1960
Del paseo de Recoletos a El Retiro: cómo ha cambiado la Feria del Libro después de nueve décadas
Nacida como una iniciativa de libreros en 1933, se ha consolidado como uno de los grandes escaparates del libro en lengua española
Cuando nació, en 1933, España era una república y la televisión ni siquiera existía. Desde entonces, la Feria del Libro ha sido testigo de acontecimientos históricos que van desde la Guerra Civil y la Transición hasta la llegada del euro. Aunque hoy se identifica de forma inseparable con Madrid y el parque de El Retiro, no siempre tuvo allí su hogar.
A lo largo de sus más de nueve décadas de historia ha cambiado de ubicación, ha suspendido ediciones e incluso ha salido de la capital. Pero la ubicación es solo una de las sorpresas que depara la historia de la feria.
Inauguración de la Feria del Libro de Madrid, en 1962
La primera Feria del Libro se inauguró en el paseo de Recoletos el 23 de abril, dos fechas que hoy no coinciden. En la actualidad, la cita se celebra en el parque de El Retiro desde 1967 y entre finales de mayo y mediados de junio. La fecha inicial se eligió porque coincidía con la muerte de Miguel de Cervantes y con el Día del Libro.
Un hecho anecdótico es que en 1979 se trasladó temporalmente a la Casa de Campo. La asistencia fue mucho menor de la esperada y la experiencia reforzó la idea de mantener la feria en una ubicación céntrica.
Feria del Libro de Madrid, en 1944
En la década de 1930, España contaba con tasas de alfabetización más bajas que en la actualidad y el libro era, en muchos casos, un bien caro y poco accesible para buena parte de la población. La iniciativa partió de libreros y editores que buscaban acercar los libros a la calle y fomentar la lectura. Durante décadas, además, las casetas estaban obligadas a ofrecer descuentos del 10 %.
El concepto de las primeras ediciones difiere del actual. Predominaba la venta de libros, mientras que las firmas de autores tenían un papel mucho menos relevante que hoy. En aquellos años se instalaron altavoces en las casetas para difundir discursos institucionales y permitir intervenciones públicas de escritores, en un formato más cercano a la divulgación cultural que al evento multitudinario actual.
Feria del Libro de 1960
Otro aspecto sorprendente es el uso de los denominados camiones librería, vehículos cargados de libros que llevaron la iniciativa a otros puntos del país.
Pese a haber sido creada hace 93 años, la Feria del Libro de Madrid solo ha celebrado 85 ediciones. En 1936, año en el que adquirió carácter oficial, quedó interrumpida por la Guerra Civil Española. No se retomó hasta 1944.
Desde hace años, la feria dedica cada edición a un país, una fórmula que ha servido para abrir ventanas literarias y estrechar lazos editoriales. En los últimos años han pasado por ese papel la República Dominicana, Colombia o Nueva York como área cultural. La idea es convertir el Retiro en un pequeño mapa del mundo en papel.
Firma de libros del conocido médico Gregorio Marañón en la Feria del Libro de 1959
Muchos visitantes creen que las editoriales repiten siempre la misma ubicación, como si cada caseta tuviera su sitio fijo año tras año. No es así. El reparto cambia en cada edición y se realiza mediante sorteos dentro de cada categoría profesional, lo que obliga a librerías y editoriales a «mudarse» dentro del parque cada primavera.
Más de nueve décadas después de su primera edición, la feria mantiene intacta su esencia: sacar los libros a la calle. Pero detrás de sus casetas de madera se esconde una historia de cambios, interrupciones y transformaciones que refleja, en buena medida, la propia evolución cultural de España.