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León XIV, subido en el papamóvil durante su estancia en MadridEFE

León XIV convierte la literatura del Siglo de Oro en eje simbólico de su visita a Madrid

El Papa reivindica a Lope de Vega, Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz y Cervantes en una serie de intervenciones en las que une tradición cultural y mensaje espiritual contemporáneo

La huella del Papa León XIV será imborrable. En solo tres días, el Santo Padre ha pronunciado una retahíla de discursos necesarios, acertados y llenos de esperanza. Durante su estancia en Madrid ha sido recibido por personalidades del mundo político, deportivo y cultural y, en sus intervenciones, ha hecho referencia a figuras cruciales de la historia de España.

Hasta la fecha, la literatura ha sido una de sus referencias más destacadas. Lope de Vega, Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz y Calderón de la Barca, ayer en el encuentro 'Tejer Redes', y Santa Teresa de Ávila, Unamuno y Cervantes, hoy, han sido mencionados por el Santo Padre.

Retrato póstumo de Lope de Vega. Anónimo. Museo Lázaro GaldianoGTRES

La elección de Lope de Vega no es casual. Simboliza un vínculo histórico entre la Iglesia y la rica tradición cultural del Siglo de Oro español. León XIV recordó que el dramaturgo celebró su primera misa como sacerdote en el año 1614 en el antiguo convento de San Hermenegildo, espacio que hoy ocupa la parroquia de San José, en la actual calle de Alcalá.

No solo en una, sino en varias ocasiones, el Papa ha mencionado en sus discursos a santa Teresa de Jesús y a san Juan de la Cruz, a los que se refirió como «maestros». A la mística abulense la presentó como referente fundamental para entender los desafíos de la sociedad contemporánea y como emblema universal de la literatura española.

Durante la multitudinaria misa del Corpus Christi en la plaza de Cibeles, el Papa ha utilizado una joya de orfebrería neogótica del siglo XIX —un histórico regalo de la reina María de las Mercedes a las Religiosas de la Asunción— que lleva grabada la imagen de Santa Teresa en su base, simbolizando que la santa lo acompaña físicamente en las celebraciones.

Para León XIV, los escritos de san Juan de la Cruz enseñan a encontrar luz, paz y sentido incluso en los momentos de mayor crisis o soledad. Destacó al santo como la cumbre de la mística y la poesía lírica en castellano. También ensalzó su labor junto a Santa Teresa en la reforma carmelita.

Retrato de Don Pedro Calderón de la Barca. Obra de Juan de Alfaro

Sobre la figura de Calderón de la Barca, concretó en una obra completa, La vida es sueño, su obra cumbre. Recordó la importancia de no vivir una existencia superficial, invitando a la sociedad contemporánea a despertar de los «sueños materiales» y a buscar los valores eternos y la dignidad humana.

El Papa lo situó como el máximo exponente de cómo la teología, la poesía y la dramaturgia pueden unirse para explicar de forma bella y accesible los misterios de la fe.

El conjunto de referencias ha consolidado un discurso en el que la tradición literaria española aparece como puente entre espiritualidad, cultura y reflexión contemporánea.