'Nenúfares' de Monet
Londres confirma el apetito global por el arte: Modigliani lidera una subasta de récord en Sotheby's
La venta de la colección Lewis alcanza cerca de 350 millones de euros con resultados destacados para Monet y Klimt, mientras Freud no cumple expectativas
La temporada de grandes subastas en Londres volvió a confirmar este miércoles la fortaleza del mercado internacional del arte. Varias obras de primer nivel firmadas por nombres como Amedeo Modigliani, Claude Monet o Gustav Klimt se vendieron por cifras millonarias en las pujas organizadas por Sotheby's, que elevaron el total de la colección Lewis hasta cerca de 300 millones de libras (unos 350 millones de euros).
La gran sorpresa de la jornada fue el resultado de Nu assis au collier (1917-1918), de Modigliani, que no partía como la obra más mediática del catálogo pero terminó imponiéndose con claridad. La pintura alcanzó los 55,8 millones de euros y se convirtió en la pieza más valiosa de la subasta. Es la primera vez en más de tres décadas que el lienzo salía al mercado.
'Nu assis au collier' (1917-1918), de Modigliani
En paralelo, uno de los grandes focos de atención era el ejemplar de los Nenúfares de Monet (1907). La obra, considerada una de las más destacadas del impresionismo en esta puja, se adjudicó por 47,1 millones de euros. El resultado quedó por debajo de las expectativas de récord, aunque Sotheby's subrayó después que se trata de la pintura impresionista más valiosa vendida en una subasta en Europa en más de una década.
También destacó el buen rendimiento del retrato de Gertrud Loew (1902), de Klimt, que alcanzó los 41,8 millones de euros, consolidando el interés sostenido por el artista austriaco en el mercado internacional.
'Gertrud Loew' (1902), de Klimt
No todos los resultados respondieron a lo previsto. Durmiendo junto a la alfombra del león (1995-1996), de Lucian Freud, se quedó a medio camino de las estimaciones iniciales y cerró en 33,8 millones de euros, en una de las decepciones relativas de la sesión.
Entre las ventas también figuraron piezas de Edgar Degas, como la escultura Pequeña bailarina de catorce años (1922), y el Busto de mujer (1938) de Pablo Picasso, que superaron los 27,5 millones de euros.
La subasta, en conjunto, confirma la resiliencia del mercado del arte de alta gama, donde las grandes colecciones privadas siguen encontrando compradores dispuestos a pagar cifras estratosféricas por piezas con procedencia sólida y escasez extrema.